Un post con todos los post del trimestre


Si sigues leyendo llegarás a una entrada, y con paciencia, sabrás hallar el lugar en el que hacer click para encontrar un .pdf en el que están todos los post escritos en el blog renovado “Preguntarse y Buscar” del trimestre que terminamos. La edición será mejorada, pero aquí pongo a vuestra entera disposición gratis lo que recibí gratis, y además viviendo. (seguir leyendo)

GRATIS. Anúnciate.


Hoy me ha llegado un correo fabuloso, con una propuesta extrañísima en los tiempos que corren. Me ofrecen espacio en una web (no haré propaganda) para colgar este blog y otros. El argumento que me ofrecen es “anunciarme gratuitamente“. Así de sencillo, sin más. Cogerán un logo que lo identifique, y lo enlazarán. Sin mayor trabajo, sin mayores implicaciones, así de cómodo y fácil en la era de la tecnología. Para los que sepan algo de esto, no hay ningún misterio escondido. (seguir leyendo)

Será Navidad. Incluso a pesar de lo que hagas. Será Navidad.


Ayer aprendí una gran lección de labios de una joven universitaria. Todos compartíamos sobre el sentido de estos días. Aunque tendría que decir que hablábamos del sinsentido de estos días. Unos se quejaban del consumismo. Otros ponían mala cara porque en su familia había tal o cual tensión, y les tocaría verse las caras de nuevo a pesar de los esfuerzos de todo el año por no cruzarse… (seguir leyendo)

4 virtudes para débiles – A mí me vienen bien


En más de una ocasión, cuando leo algo sobre “virtudes” lo primero que me pregunto al terminar es quién puede hacer algo así, llevar una vida de tanta radicalidad, entereza, coherencia, firmeza, compromiso, fortaleza, honor y grandeza. Las virtudes para fuertes, lo siento mucho, pero no puedo considerarlas como virtudes. (seguir leyendo)

Jesucristo puede salvarte


Antes de nada, aviso que este post es principalmente para creyentes, para quienes tienen fe. Nunca impediré que otros lo lean, pero quiero dejar claro que está escrito para personas como yo, en mi situación, que caminamos en este mundo sin apoyarnos exclusivamente en nosotros mismos, ni en la razón, ni en los otros, y que contamos con Dios en lo cotidiano. Es fruto de una de tantas conversaciones excelentes de alguien que me pedía que le salvara, que le sacara de donde está. Él tiene fe, desde hace tiempo. Y con cuya vida siento que estoy implicado. Dios hace estas cosas. No para que salvemos a nadie, sino para que descubramos, unos y otros, que Él es Salvador.  (seguir leyendo)