Un post con todos los post del trimestre


Si sigues leyendo llegarás a una entrada, y con paciencia, sabrás hallar el lugar en el que hacer click para encontrar un .pdf en el que están todos los post escritos en el blog renovado “Preguntarse y Buscar” del trimestre que terminamos. La edición será mejorada, pero aquí pongo a vuestra entera disposición gratis lo que recibí gratis, y además viviendo. (seguir leyendo)

El mejor del mundo renuncia a ser el mejor del mundo


Hoy les he explicado en clase a mis alumnos que la mayor gloria que un profesor puede tener, a mi entender, es que sus alumnos sean mejores que él. Hablábamos de Buber y Levinás, no era un comentario de pasada, sino una realidad filosófica, metafísica ética. Por la tarde, aprovechando el tweet de un exalumno, se lo he recordado. ¡Debes ser mejor que yo! ¡Hasta entonces no seré un buen profesor! (seguir leyendo)

Entre contrarios y paradojas


Perdonad que no me calle, ni permanezca en silencio con el bozal inhumano que conforma a tantos. Perdonad si lo que digo hoy nace de la imprudencia, de la insesatez, de la pasión. Perdonad si no os gusta, porque siempre intento que os guste. Si no el contenido, al menos la forma. Si no la forma, al menos el contenido. Perdonad, insisto nuevamente, si no digo lo acostumbrado, lo que hay que decir, lo común al universo. (seguir leyendo)

Rostros desdibujados


Hay días en los que no sé si soy persona porque miro o porque me miran. Lo digo con sinceridad, abierto a cualquier matiz. No sé si alguien aislado, tapado, oculto y anónimo puede considerarse, sin más y porque sí, una persona. (seguir leyendo)

El bien que hacemos cuando hablamos bien de alguien


No sabemos el bien que hacemos cuando hablamos bien de alguien. No lo sabemos porque no le conocemos, ni si él conocía o no eso de sí mismo. Hablar bien será la manera más perfecta de corrección a otra persona (tú eres más que eso, tú vales más que eso, tú eres mejor que todo lo que haces). Hablar bien será, sin duda, el mejor acompañamiento que podamos hacer a un niño o a un joven, en la familia o en la escuela, y también a su padre, a su madre, a sus hermanos, a su profesor. (seguir leyendo)

El amor abre los ojos


Al que dijo que el amor es ciego o cegaba, habría que… quererlo un poco más. Pobre hombre, o pobre mujer, de tan pobre intelectiva e ingenuidad tan espantosa. Esto lo dijo en los tiempos en los que las cosas se RT por azar y sin pensar, no como ahora, que hemos aprendido a ser selectivos y filtrar bien los contenidos. (seguir leyendo)