2 pensamientos en “Amenazados por los monólogos

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  2. Ay Dios mío! pero cómo te reclaman esto! Lo primero que me sale es recordar en qué lugares físicos concretos he acudido a un sacerdote para confesarme y puedo decirte que ninguno ha tenido reparo en ofrecerme el sacramento de la reconciliación en la sala de una casa, en un parqueo, en un carro, en un pasillo de una sala de reuniones y quizás sean lugares ‘fuera del templo’, pero que el Señor en medio de la persona del sacerdote es Cristo que te perdona y absuelve. ¿Porqué estaría en peligro el cleriman? más bien me impresionaría ver a un sacerdote ejerciendo este servicio en un lugar tan particular, porque está atendiendo un alma necesitada. Yo me leí el post y eso es lo que pensé, qué maravilla. Pero como dice este post, nos quedamos en medio de nuestras visiones cortas y nuestras formas de ver las cosas o lo que creemos para hacer juicios de valor. Es lamentable. Ojalá se pueda salir de ese monologo interno y acercarse al otro sin tanto juicio, que esto último es a lo que me enfrento muchas veces.

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