Enamorarse es la solución


Para todo en la vida. Si no lo has probado todavía, inténtalo. Ya sé que no está en tus fuerzas, que no es algo premeditado, que no se puede “controlar y asegurar”, que más bien surge “porque sí”. Pero hay que estar abierto. Así que, permanece abierto al amor hasta el enamoramiento. Cuando veas que tu vida no tiene sentido sin… cuando descubras que no serías el mismo sin… cuando sientas que todo tiene que estar al servicio de algo más grande que tú llamado… ¡Enamórate!

Quien se enamora tiene un “rostro nuevo”, un tono de vida más amable, una pasión diferente en las cosas. Hace las tareas pronto para dedicarse a… para visitar a… para atender como se merece a… El enamorado pierde “el culo” (decimos en español) no porque vaya deprisa y corriendo por al vida, sino porque no se detiene en lo que merece la pena, y reclama el momento del día para encontrarse con… para estar con… para sentarse, quizá no mucho más, con… Enamorarse es claramente la solución a los grandes problemas de la humanidad. Y estamos hechos para vivir enamorados, al menos bajo el signo primero del enamoramiento, que la misma Biblia recuerda que nunca puede olvidarse, porque dejarlo pasar y hacer que se añeje sin creatividad supone desterrrar la esencia por la que todo empezó y está fundamentada la historia.

Te puedes enamorar de tantas cosas… que además te invitaría a tener cuidado. Porque hay amores falsos. Pero enamorarse siempre te hará ver todo de forma diferente, hablar distinto, ser más creativo, lúcido, generoso, y vital. ¡Ten cuidado! Estar disponible para el amor es recuperar la esencia del ser humano. Ahí está la solución.

No te hablo, y he querido omitirlo y ser ambiguo a propósito, del enamoramiento sólo de una pareja. No hablo el enamoramiento como solución a los grandes problemas económicos de la vida, ni al paro. Pero sí que te hablo de “estar enamorado” como tono vital, de descubrir aquello por lo que merece la pena entregar la propia vida con generosidad, sin miedo a la dependencia y a la relación más estrecha, a abrir los ojos para reconocer cuánto de bello y cuánto de hermoso hay en el mundo que te rodea y te hace ser como eres, a percibir la suavidad del tiempo que tantas veces condenamos y la cercanía en el espacio de tantas personas con las que puedes romper barreras y dialogar. El enamoramiento es solución, y si has pasado por él lo sabrás, para la tibieza, para la exaltación de la libertad, para la prepotencia de la autonomía, para la triste postura escéptica, para el egoísmo más rancio.

Sin embargo, sólo el amor correspondido plenifica a la persona. Sólo aquello para lo que realmente estamos hechos y nos devuelve y sitúa en el lugar que debemos ocupar en la historia de la humanidad. Y en esta relación, sólo el amor más grande, que es el de Dios y el que viene de Dios, culmina ese anhelo histórico y humano.

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18 pensamientos en “Enamorarse es la solución

    • No pienses mal, Enrique, jejeje. Todo está bien. Sólo que sigo enamorado de la educación, de la vocación que Dios me ha regalado, de mi ministerio, pese a las dificultades y contrariedades que pueda tener. Y hoy, con la fiesta de Calasanz, se me viene el recuerdo de aquel Amor primero y más grande que cautivó mi corazón. Sé que sabes de qué hablo, porque tú también lo has probado.

  1. José Fernando, es tan bonito lo que has escrito!, Somos amor y vamos al amor, estoy contigo totalmente. Nada hay en el amor que llene tanto como saber que a quien amas merece la pena, vale ese amor que pones en él.

    Enamorarse es la clave para trabajar con ganas, para hablar con ganas, para vivir con ganas. Todo lo que hacemos es diferente si lo hacemos con amor.

    Buena entrada, amigo.

    Saludos

  2. Pingback: Post de noviembre 2011 | Preguntarse y buscar

  3. José Fernando, siempre leo tus posts cada vez que colocas un link en twitter, y pues, este me ha encantado enormemente. Si bien enamorarse de una pareja es bueno (aunque para quienes no tenemos mucha suerte en ese campo, las cosas son algo duras je je je), también creo que es bueno uno enamorarse (o ¿por qué no? comprometerse) de las cosas en las que creemos, o en las que deseamos lograr (ya sean simples deseos personales, o grandes proyectos).

    Enamorarse, empezar a querer lo que uno tiene alrededor, atreverse a hacer cosas que uno en otro momento se hubiese cuestionado hacer. Enamorarse de sonreír, de intentar siempre buscar algo bueno en las cosas.

    Enamorarse de querer CAMBIAR. De querer salir adelante, de siempre tener algo bueno que contar. …¿Quién sabe? A lo mejor ese “alguien especial” de quien uno pueda enamorarse, está en todas esas cosas que uno puede lograr cuando uno se enamora de querer hacer cosas buenas, en pro de uno mismo.

    Me ha gustado mucho tu post, ¡Un abrazo! 🙂

    Eliézer.-

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