Antes de que la noche detenga el ritmo


Antes de que la noche detenga el ritmo de cada jornada (aunque bien sé que algunos se acuestan y siguen rumiando lo vivido sin poder hacer nada para evitarlo) convendría detenerse por uno mismo. Que no sea la vida quien nos frene, que seamos nosotros quienes decidamos dónde y cuándo queremos parar para mirar. Aquí ya he dicho algo que es digno de ser aprendido: no dejar que el ritmo lo lleven otros, ser libre para tomar las decisiones antes de que sucedan y con previsión; porque la vida que vivimos debería ser antes que nada, nuestra. ¿Podría ser entrega aquello que realmente no hemos aprendido a poseer en nuestras propias manos, a sostener con nuestras fuerzas o debilidades?

Cada noche desde hace un tiempo, no sabría bien decir cuanto, me acuesto dando gracias por algo y pidiendo perdón por otra cosa que haya pasado. No ha habido día, y han sido unos cuantos, en los que no pudiera hacer las dos cosas. Y eso que algunos te vas a la cama con gran sentimiento de fracaso y frustración, o incómodo por algo que ha ocurrido, y otros días pasa al contrario, que te vas a dormir casi por obligación pero la jornada ha sido tan hermosa y plena que desearías que no terminara. Ningún día ha sido perfecto, ningún día ha sido rotundamente horrible. Y siempre ha estado presente Dios, tanto en las alegrías como en los fracasos.

Esa memoria que se despierta ágil por la noche, esa memoria que alumbra lo que podría haber sido de otro modo, esa memoria que quiere quedarse con algo maravilloso para siempre y no olvidarlo jamás, esa es la memoria de quién soy y de mi identidad más honda. Si alguien me dijera, a día de hoy “quién eres“, probablemente tendría que responderle contándolo todo lo que ha sucedido en la jornada. Son muchos detalles, sólo para algunos tengo tristemente memoria; son muchas personas, sólo para algunas tengo tiempo de vida suficiente como para acercarme y charlar con calma, en mitad de los ritmos del trabajo, del ajetreo de la ciudad, o de las tareas que se preparan para el día siguiente; muchas palabras que recibo, muchas decisiones que tomar y que mueven mi voluntad; muchos deseos que surgen, de hacer algo distinto, de hacer algo nuevo, de que las cosas sean diferentes… y así muchas y muchas cosas. Todas ellas, o muchas sin duda, acontecimientos en los que Dios me visita o tiene la oportunidad de visitar a otros tomándonos como instrumento. ¡Y no me doy cuenta casi ni de la mitad!

Al final del día, me hago más consciente. Y me conformo, humildemente con dos momentos de entre todo lo vivido. Que siempre es más lo que pasa que lo que acojo. A lo mejor no son los más importantes, pero me vienen al corazón de nuevo. Y si vienen otra vez, y con fuerza y destacados, es que Dios me da en ellos una nueva oportunidad.

Para los que son más activos, y protestan más: lo mejor es que no se queda en mero recuerdo, que al día siguiente los rostros con los que se miran los hombres son nuevos; lo he comprobado varias veces, de más felicidad, como si se renovase lo vivido anteriormente o perdonando lo que antes había sucedido. Lo mejor, que soy consciente también de que Dios nos da, en ese momento, mayor claridad para el día siguiente. Y algo más: se descubre un camino vocacional, un camino nuevo, un horizonte a partir de lo que sucede. Un mundo nuevo, con vida e ilusión, que es más que futuro, que se va haciendo presente.

Anuncios

5 pensamientos en “Antes de que la noche detenga el ritmo

  1. Genial consejo, olvidado en algún lugar de mi recuerdo pero que hoy traes a mi lóbulo prefrontal (jejeje). Muchas gracias, compi, porque tus palabras hoy, en un día que ha sido bastante completico, me vienen de luxe.

  2. Pingback: Post publicados en Octubre 2011 | Preguntarse y buscar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s