16 pensamientos en “¿Qué pasó este fin de semana en Madrid?

  1. Bueno, ya que invitas a participar, allá voy.

    Lo único que puedo decir es que no tengo muy claro que fue lo que pasó este fin de semana en Madrid. Y lo que tampoco tengo claro es si fue una celebración, una manifestación, una celebración precedida de una manifestación, una mani-celebración o qué fue eso…

    Oí, supongo que como todos, hasta la saciedad en los días previos que la conferencia episcopal estaba poniendo hincapié en que el acto no se convirtiera en político. Después escuché y lei algunas intervenciones y me resulta sorprendente. O algún obispo no sabía que no era un acto contra nadie sino a favor de algo o no me lo explico.

    Es difícil ver a tantos obispos concentrados y a tantos católicos en la calle. Y la pena es que las últimas veces ha solido ser para clamar contra el gobierno y sus políticas. Y no me parece mal. Lo que huele un poco raro es que esto sólo pase cuando gobierna el PSOE y en temas como muy así…

    Desde luego no todas las familias cristianas, comprometidas y fuertes estaban en Colón el sábado. La mía no.

    Un abrazo. Os escucho.

  2. Sobre este tema…muchas son las preguntas que pueden surgir…¿A qué estaban llamadas las personas que alli se congregaban?, ¿Qué es lo que pasó realmente?, ¿Están seguros de que se trataba de defender una forma de vida, en lugar de criticar otras que son quizás igual de lícitas?, ¿Fue una celebración?, ¿Fue una manifestación?, ¿Fue un acto festivo?, ¿Fue un acto de repulsa, hacia un gobierno que suprime privilegios a la iglesia?, ¿Se estarán buscando otros intereses?…

    …Quizás le quiero ver los 5 pies al gato!! y en realidad se trataba de una simple celebración…
    …pero, todos sabemos que no era una simple celebración, cuando uno celebra algo…sabe porqué lo celebra y lo que es más importante uno está lleno de alegria…por lo tanto estamos hablando de una celebración muy poco convencional…pues la gente no iba demasiado contenta!

    …hasta ahí, bien!…lo que es dificil de entender es que la iglesia POLITICE un tema que es de TODOS, como es La FAMILIA… sea de una forma o sea de otra, se viva de una manera o se viva de otra…se trata de La Familia…por lo que no todo vale para defender a “La Familia Cristiana” y a las familias en general…

    […por otro lado contestando a Caballerotrueno…y aunque se sale del tema…también huele un poco raro que en 4 años no se manifiesten los sindicatos…tal y como esta la vida…así es que no creo que sea importante…]

    …quizás…no sea la reflexión que quería hacer…quizás tengo muchos interrogantes rondando por la cabeza…quizás pueda madurar más lo que pienso…y más adelante…ser mas clara…

    …un abrazo

  3. La mia tampoco. Ni en cuerpo ni en espíritu.
    Yo habría salido a la calle para manifestarme en contra de
    las declaraciones del Obispo de Tenerife que compara homosexualidad con pederastía y además acusa a los menores que son victimas de abusos por parte de adultos de consentir esos abusos.
    Por mi trabajo he atendido a niños y niñas victimas de violencia y de abusos sexuales y las secuelas psiquicas y emocionales son en muchos casos imborrables. Poca broma con esto.
    Me habría gustado ver a los Obispos defendiendo la vida pero no sólo la que se pierde en cada aborto, también la de los inmigrantes que mueren en las pateras, la de los que siguen en Guantanamo, las de los que ejecutan en EEUU, China o Afganistan, la de las mujeresd víctimas de violencia, … en fin! defiendo la VIDA en mayúsculas, la de todos, que todas son de Dios.
    Me habría gustado que al fin propusieran alguna alternativa para todas esas parejas que se rompen, una alternativa desde el amor que Jesús proclama y no desde el derecho, que eso ya lo ha hecho la sociedad civil a través de ese “divorcio expres”.
    En fin! Yo añoro que los Obispos no llamen con vehemencia y a pleno pulmón, a la fraternidad, al amor, a la acogida de los más desfavorecidos y se entretengan en atacar al gobierno actual y en él a “otros modelos de familia”.

  4. Un saludo. Gracias por participar a los tres. Conozco a dos de vosotros de trato asiduo, y me alegra saber que tenemos cristianos adultos con criterios, dudas y propuestas.
    No me agradan las divisiones, aunque comprendo que en ciertos momentos de la vida manifestar opiniones contrarias puede ayudar a una síntesis. Tampoco soy de los que hablan sin haber pensado previamente.
    Creo sinceramente que existe una profunda transformación en la base de la sociedad actual. Los cambios que se han dado en nuestra cultura occidental con los rápidos avances en algunos cambios, la creciente participación en distintos ámbitos sociales han sido asumidos de maneras diferentes dependiendo de dónde miremos. También, junto con la declaración de libertades, se han entremezclado otras experiencias que dañan la libertad. La familia es una cuestión importante que se ha visto afectada, y que hoy por hoy, desde mi percepción personal y en concordancia con otras visiones, no encuentra equilibrio con las propuestas modernas. Es cierto que hay que regular, que hay que legislar situaciones extraordinarias, pero no se puede convertir lo extraordinario en lo ordinario, ni mucho menos convertirlo en norma común. Y es lo que, insisto que a mi parecer, se está produciendo. Es más, creo que la causa está en que se mira mucho el problema y se hablan de casos extraordinarios como ordinarios, sin examinar adecuadamente las causas, razones y consecuencias reales que provocan “las facilidades” que se van abriendo. Hay cuestiones que son insustituibles y que, para ser fundamento social real, no pueden ser dañadas.
    A nivel mundial existen grandes contradicciones igualmente. Si por un lado se anuncia objetivos para este milenio, por otro se siente que todo se desmoronaría si se tocan ciertos puntos del sistema. Iniciativas como la del reciente novel Yunus, que supo aprovechar la misma estructura para transformar dando nuevas oportunidades, me parece muy acertada, fuera del paternalismo y de las migagas evangélicas.
    Se van abriendo muchos frentes. Yo me limitaría, por centrar el tema, a la pregunta del post actual. Lo que ocurrió, a mi modo de ver, no es sólo lo que hemos visto en los medios de comunicación o que nos han dado a conocer los obispos. Entiendo que mucho de lo que pasó se juega en el corazón de los cristianos, que agradecidos por el don que supone formar familia y vivir con un verdadero proyecto evangélico, se unieron para dar gracias. Conozco gente que fue, otras que no fueron. Respeto a ambas, y en ambos lugares descubro cristianos sinceros (muchos) que desean responder con autenticidad al Espíritu.

    Un saludo, cordial y fraterno.

  5. De acuerdo plenamente contigo Mambre, las situaciones extraordinarias nunca pueden convertirse en ordinarias. Y no sólo es un tema de prudencia. Estamos demasiado acostumbrados a los análisis superficiales y rápidos, al que cada uno haga lo que le parezca mientras no moleste, al que todo vale,… y eso va en detrimento del orden, no me refiero al normativo, me refiero al orden profundo de las cosas, va en detrimento de la Verdad, de la libertad,…
    Es por eso que no se puede salir a la calle a defender los valores de familia tradicional católica sin dar antes una mirada honda a la realidad, sin conmoverse por el sufrimiento que se esconde detrás de estas situaciones que denunciamos, por ejemplo el aborto. Es espeluznante el incremento… ¿Por qué? ¿Qué nos está pasando? Nadie creerá que todas estas mujeres son unas frívolas… ¡Por Dios!
    Detrás de cada situación hay siempre personas, hermanos,… por eso como bien dices hay que acercarse, conocer, reflexionar,analizar,…
    Las celebraciones cristianas nunca pueden ser “en contra de” porque la alegría de la fiesta es como el pan y los peces que se multiplican al ser compartidos. Nuestras celebraciones congregan y unen, no dividen, ni acusan… Por eso creo que lo que sucedió el domingo fué una manifestación y no una celebración, la expresión de unos cuantos (bastantes) que se creen en el lado bueno de la linea que divide lo que está bien de lo que está mal. No se me olvida que la manifestación estaba convocada por unos cuantos Obispos y eso me entristece.

  6. …cómo se nota que soy de Ciencias!
    También estoy de acuerdo con Mambre!…en que en la sociedad en la que vivimos se nos plantea lo extraordinario como lo ordinario…quizás sea la manipulación que sufrimos por parte de los medios de comunicación…pues constantemente nos bombardean sobre todo en televisión con programas, magacines…en las que se nos plantean toda una serie de situaciones como “ordinarias”…

    Pero…me conmueve pensar que esas situaciones “extraordinarias” no tengan cabida en la Iglesia actual…será que nuestra Iglesia…se queda obsoleta? (sería otra buena pregunta que podías plantear)

    Todo buen edificio tiene unos pilares básicos…y estos, están claros…pero creo que los cristianos debemos ir más allá y descubrir…los cambios que se van produciendo en la realidad que nos rodea, y conforme a ellos convivir y respetar…Así pues…porqué criticar otras formas de vida como se hacía en Madrid? acaso no son igual de lícitas?

    …Respecto a lo del aborto…es un tema que yo particularmente me he planteado infinidad de veces…y no es el ser cristiano lo que condiciona mi forma de pensar, sino el valor por la vida…Ahora bien, hablando claro y sin escribir bonito…los toros se ven muy bien desde la barrera…con esto que digo parezco hipocríta…y no lo soy…pero esta situación me ayuda a entender porqué la gente lo hace y lo que es más importante me ayuda a tomar medidas.
    …lo que pasa con el aborto es que lo tenemos ahí como un instrumento más del día a día! Sin darle la importancia que tiene…

    …Un abrazo

  7. Muy en sintonía con lo que comentáis.

    Hay una cosa que me viene dando vueltas estos días. Independientemente de mi visión e ideas, que pueden estar adulteradas, ¿podría ser que la Iglesia haya asumido un papel profético en primera línea? ¿Ha decidido la jerarquía ese papel de profeta que grita al pueblo y a los mandatarios y denuncia su manera de obrar alejada de Dios? Eso sería una buena noticia… ¿o no? ¿Es algo positivo? Podría ser… Tal vez así debería ser… Pero me da la sensación de que la jerarquía católica en España sigue moviéndose en la tibieza… ¡ni frío ni caliente! Con los mandatarios y contra los mandatarios… Negociando la financiación y alabando los acercamientos y los esfuerzos y luego machacando… Criticando de vez en cuando pero cerrando velas cuando nos jugamos la religión en las escuelas, o el estado laico, o la financiación… No nos hemos purificado como Iglesia, todavía no hemos tocado fondo…

    Como decía gysue, ¿nos animan los obispos a salir a la calle contra la pobreza, contra la violencia de género, contra el terrorismo…? Incluso con la dureza de Juan Pablo II contra la guerra de Irak… ¿Dónde estaba esa concentración de obispos contra la guerra? ¿Y por una educación justa (no por la asignatura de religión o educación por la ciudadanía)? ¿Y por la erradicación de las armas? ¿Y para denunciar el materialismo y capitalismo de nuestra sociedad? No recuerdo que Kiko Argüello sacara buses a la calle por estas cosas…

    De todas maneras hay otro punto comentado por vosotros que considero básico… ¿Y el amor? Jesús tuvo encuentros PERSONALES que animaron a cada persona a dar un cambio en su vida. No juzgó, ni se manifestó en contra de ellos, ni les llamó animales ni desviados ni criminales…

    Lo del sábado fue un encuentro de buenos enfrente de malos. Eso me parece un error. Es como si el fermento se manifestara en contra de la masa. ¡El fermento debe convivir con la masa, formar parte de ella, se debe a ella! Benditas las familias cristianas no por santas ni buenas ni perfectas ni ejemplo de nada sino como fermento.

    Qué lío…

    Un abrazo

  8. No sé di debo manifestarme o no, pero lo haré brevemente planteando algunos interrogantes que me surgen:
    ¿Qué es una familia cristiana? hasta donde yo llego habrá familias formadas por cristianos pero no sé bajo qué autoridad llaman cristiana a la familia biparental, heterosexual y que no toma medidas anticonceptivas (lo de clase social media o alta puede que sea una apreciación mía, pero yo no veo otros). Hay muchos tipos de familias formadas por cristianos que no damos el perfil, lástima. Se me ocurren muchos ejemplos de modelos de convivencia familiar excluidos pero… De hecho, el mismo Papa que tendría, por lo menos en principio, la máxima autoridad no utiliza jamás ese término sino que habla de los valores positivos de la familia tradicional, lo cual entiendo y comparto, los tiene.
    ¿Fue una celebración? estoy absolutamente convencido (y puedo estar absolutamente equivocado) de que, aunque se incluyese un acto religioso, no. Ni en la convovatoria, ni en las formas, ni en los convocantes (flipo con lo de FERE esta vez, lo siento Javier si lees esto) ni en las manifestaciones libres (los medios pueden manipular pero allí nadie ha doblado las palabras de nadie) que se hicieron se me parecen en nada al discurso de un tal Jesús de Nazaret, llamado el Cristo.
    ¿Quién no estaba? ni mis amigos de proyecto hombre, ni las religiosas de la Hermita del Santo que seguían cuidando de sus enfermas de SIDA (prostitutas y muchas de ellas “asesinas de no nacidos”), ni las varias comunidades que conozco que se dedican a acoger inmigrantes en Madrid, ni un párroco amigo nuestro que nos decía al entrar a la iglesia que no sabía si vendría la gente o habría ido a “la manifestación esa rara”, ni por supuesto yo.
    Una última pregunta: ¿es un pecado imperdonable que una familia de rentas altas, con acceso a la sanidad pública y un seguro privado, con ayuda de personas para criar a los hijos, con una vivienda amplia, con capacidad para hacer grandes peregrinaciones que valen una pasta brutal, decida abortar? me dan ganas de decir que si, pero la misericordia de Dios siempre será más grande que mi indignación.
    “Misericordia quiero, que no sacrificios…”

  9. Gracias de nuevo.
    Ojalá nuestro tono sea siempre adecuado y conciliador. Creo que las críticas nos ayudan, a veces.
    Creo que hay algún biólogo entre nosotros (por cierto, aclaro que yo soy de letras después de años de universidad aunque hiciese Ciencias Puras en COU), y los elementos biológicos no se pueden evitar, ni saltar como si fueran simples opiniones.
    Otra cuestión. Cuando se intenta pensar y argumentar tampoco creo que se pueda utilizar, y habitualmente en nuestros discursos lo percibo, que “el respeto a la persona es lo máximo”. Es evidente y creo que somos dialogantes cuando nos encontramos casos particulares. Pero no se puede pensar sobre casos particulares, sobre ejemplos aislados… sino las cuestiones en sí. Compruebo cambios en la familia, tal y como se entiende, que vienen derivados de eso, del hecho de intentar dar cabida a todo.
    No sé si estáis de acuerdo conmigo, pero cuando se habla de “asesinato” (no me refiero a nada hoy), los atenuantes no omiten el hecho, aunque se puedan dar posturas de acercamiento, de perdón, de respeto a la persona, de condenas proporcionales… Si aplicamos la misma lógica a todo, deberíamos pensar sobre hechos reales y pensar hechos reales, obtener criterios claros y sólidos. Lo cual, a mi modo de ver, si están bien pensados no omiten el hecho de que cualquier encuentro con cualquier persona, y más cuando la situación es dolorosa o difícil, se rija por una lógica llamada del amor, del Evangelio, por la lógica del Espíritu. A mi entender, quizá sea demasiado particular, el daño se produce cuando se abrazan dogmatismo intentando aplicarlos crudamente en lo cotidiano. Pero no por el hecho de pensar y clarificar, sino por la forma en la que se intenta llevar el Espíritu a la vida.
    Quizá hablar de una celebración de contenido público (y no toda celebración cristiana lo es, aunque debiera traspirarse cierto aire social en todas) puede confundir corazones. Quizá las palabras que se dijeron ensombrezcan las personas que estuvieron. Quizá quienes no estuvieron también “reclamen” a los que estuvieron su complicidad. Pero me parece que, y en esto estamos de acuerdo, el hecho de vivir en familia es un don y una vocación que debe ser agradecida. A mí, que soy consagrado, que soy cura, que vivo esto de forma diferente (pero lo vivo) me parece de gran riqueza e impresionante.
    Quizá, para terminar, la política debiera ser mostrar en lugar de criticar, independientemente de quiénes estuvieron o qué se dijo. Me parece que esta sería toda su fuerza. Y mostrar… ¿quién se atreve a continuar con lo que debería mostrar al mundo la familia cristiana?

  10. En respuesta a la petición de Mambré, alguna aclaración y una respuesta a su pregunta.
    No hablaría, quién me iba a decir a mí que iba a estar tan de acuerdo con el Papa, de familia cristiana. El modelo de familia del que hablamos es anterior a Jesús y no es Jesús precisamente su mayor valedor, poco hay que sepamos y un tanto provocador, como casi siempre, en los escritos que conservamos (cierto es que pensaban que Jesús iba a volver pasado mañana).
    Cuando hablo de otros modelos de familia, no me refiero sólo a las homosexuales, ni principalmente a ellas. Sin embargo, ya que mencionas mi formación científica, te puedo asegurar (y son hechos y no opiniones) que el fenómeno de la homosexualidad es extremadamente común en muchas especies, en contra del argumento falaz que he visto esrito tantas veces. Ciertamente no es mayoritario ya que una especie así difícilmente no se extinguiría. Otro dato: el homo sapiens no es “por naturaleza” monógamo, ni mucho menos. El modelo al que llaman algunos cristiano es el mayoritario y, desde mi punto de vista en el mundo que nos ha tocado vivir, el más positivo para el desarrollo de las personas. Un deseo quizá anecdótico: me encantaría que los religiosos os lanzaseis a reivindicar vuestro modelo de familia, algunas comunidades también incluso ejercen de figura parental de muchos niños acogidos (aunque existen las familias sin hijos).
    Para mí, que mi familia esté constituida por dos cristianos (hablo de los adultos) ha sido un inmenso regalo de Dios. Yo me siento llamado a una misión más allá de mi familia (que creo que ya es misión) y no hubiera sido posible de otro modo. También para mí es imprescindible vivir la fe en comunidad y mi comunidad de techo es mi familia, otro inmenso regalo. Aún así no es suficiente y el poder compartir la fe también hace posible formar parte de una comunidad más grande, haciendo esfuerzos y sacrificios difícilmente comprendidos por alguien que no comparte esta necesidad. Otras cosas que valoro es poder ofrecer un hogar a otros, un lugar donde hablar, descansar, resguardarse, para el que lo quiera o necesite. Y hoy hacen tanta falta lugares así…
    Tendría mucho que decir, educación de los hijos…, pero no es cuestión de escribir un libro en un post.
    Un abrazo a todos.

  11. jajaja

    Ciertamente… saldría algo más que un libro, siempre inconcluso, por motivos obvios.

    Creo que la ciencia debe respetar sus límites propios, aquellos que decimos que son su horizontes bien por su objeto de estudio o bien por su propio método, y dejar humildemente paso a otras “razones” distinta de sí misma. La ciencia y los datos no agotan todo.

    Cuando yo hablaba de biología me refería al elemento biológico puramente, es decir, al cuerpo, con sus funciones fisiológicas claras y definidas orgánicamente. ¿Es absoluto? Supongo que no, en la medida en que el ser humano comparte vida a través de múltiples dimensiones y de su propia existencia y circunstancias. Pero tampoco puede pasarse alegremente por alto. Creo que cualquier caso que se exceda de ciertos límites debe ser considerado como extraordinario (y creo que es también mi caso, lo cual no significa falta de respeto ni nada, sino que no ocupo el lugar de la norma y por lo tanto no todo se me puede aplicar de igual manera que al resto; ni pretendo siquiera equipararme, por lo que digo que yo tengo un “papel paternal” en algunos casos -puede ser- pero no soy padre ni familia en el puro sentido de la palabra).
    Gracias por tu testimonio de vida. Enriquece.

  12. Mambre… yo estoy empezando a descubrir poco a poco, y esfuerzo me cuesta te lo aseguro, que eso de “cualquier caso que se exceda de ciertos límites” es una frase grabada a fuego en mi mente y mi corazón que me ha hecho mucho daño y me ha privado de´valorar, comprender, empatizar, “hablar de”… ópticas, opiniones, visiones y vivencias diferentes a las mías. Estoy empezando a sacudirme un poco ese peso. Empezar cualquier conversación, debate o acercamiento a otro “teniendo claro cuáles son los límites” es ya, de por sí, condicionarlo todo de tal manera que en lugar de fortalecer mi postura la debilito. Poca confianza debemos tener en muchas de nuestras ideas si hacemos uso de la culpa, del chantaje psicológico, de la anormalidad o de la desviación para hablar de la de los demás.

    Lo siento pero me ahuyentan los discursos apocalípticos de que el mundo está contaminado, más allá de las paredes de mi casa y de mi templo sólo hay perdición… No puedo con ello.

    Acabo con una pregunta muy simple: ¿Jesús hubiera estado el sábado en esa tribuna? Mi respuesta, desde el corazón y desde mi experiencia de Dios, es que no.

    P.D.: Y paso de urgar en el hecho de que el arzobispado recomendara suspender las misas que coincidieran en la hora de todas las parroquias del entorno… Para los que queríamos CELEBRAR EN FAMILIA el misterio de la Eucaristía como cualquier domingo fue una auténtica… eso… jeje

    Un abrazo fuerte

  13. Me coges junto al ordenador preparando cosas para mis alumnos sobre tragedias y comedias clásicas. De paso, aunque se salga del tema, os invito a leer una de ellas, la que más me gusta: “Alcestis” de Eurípides.Es sobre temas matrimoniales, en parte al menos.

    Es cierto lo que dices. No quería en decir exactamente eso, si bien es cierto que se puede inferir de lo que digo, al menos de alguna manera. Me gustaría poder pensar todas las posibilidades para poder abarcarlas, pero no puedo hacerlo. Tengo que establecer una norma para valorar cada caso. Es así en todas las relaciones humanas, incluso en las más básicas. Como les comento a mis alumnos: ¿Qué ocurriría si vemos que dos varones, de la clase, bajan de la mano al patio? A ellos les insisto en que es una conducta que no está establecida legalmente, sin embargo socialmente sí que existe una especie de norma al respecto. No ocurre lo mismo con dos mujeres. ¿Hay algo de malo en que bajen de la mano? Evidentemente no. Pero se sale de la norma.
    La norma sirve para pensar, es necesaria para pensar. No se deriva de la norma la condena de otras formas, puede ser más bien lo contrario, el máximo respeto a la hora de dialogar cualquier tema que se vea afectado. Y esto creo que vale para lo que estamos tratando de forma general y para el caso particular expuesto.
    A esto me refería. Creo que he podido expresar, ahora un poco mejor a pesar de las dificultades que entraña el tema, lo que quiero decir.

  14. Lo que identifica a la familia cristiana es fundamentalmente el Amor, la familia cristiana ama de verdad y hace de ello el centro neuralgico de su existencia.
    Lo demás son cuestiones de poca monta que a Jesús poco le interesaron, bueno si que dijo algo: el que este libre de pecado…

  15. La fe es irreductible. Y quien pretenda hacerlo se ha equivocado de plano.
    Un pequeño libro recomendable, que habla precisamente de eso en sus primeros capítulos: “Sólo el amor es digno de fe”, de un campeón del pensamiento cristiano moderno, conciliar y postconciliar, Hans Urs von Balthasar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s