¿Mirar adecuadamente?


¡Qué difícil! Lanzar la mirada al mundo no es sólo recibir información. También es darla; darse a conocer con la mirada. Aprendí durante una época de mi vida que esto era fundamental. No da igual cómo mires a las personas, o en qué te fijes, o en qué claves tu mirada. Existen aquellas personas que, dominadas por la trasparencia, contemplan mundos interiores más allá del suyo, adentran corazones con espíritu de finura y discernimiento, se internan en caminos y habitaciones íntimas que nunca antes fueron pisadas por miradas ajenas.

Mirar es fundamental. De cómo se mire el mundo dependen muchas cosas, depende la vida personal y la vida social de alguien. Mirar el mundo supone también cambiarlo, de alguna manera, de raíz, desde su punto de partida.

Mirar es recibir. Si miras violencia, se recibe violencia. Si se mira amor, se recibe amor. Deberíamos tener más cuidado con nuestra mirada.

Hoy recomiendo una parte pequeña de un libro. Pero espero que alguien encuentre el texto al que me refiero. Como hemos de aprender, y los grandes maestros se han dado cuenta de esto, San Juan de la Cruz nos propone una forma de hacerlo: para aprender a ver, lo primero que se ha de hacer es cerrar los ojos, dejar de estar atentos a tantos y tantos detalles en los que la existencia se pierde; después de aprender a cerrar los ojos, de sujetar la mirada, y sólo después de esto, la persona puede empezar a mirar el mundo con ojos de Otro, con los ojos de Dios, desde el corazón de la fe.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s