¿Mediocres?


Es una de las palabras más bonitas que conozco desde que tiene sentido para mí. Hasta ese momento era más bien despectiva, ordinaria, corriente o inusual, me resultaba agresiva y cuando la empleaba… alguien no salía bien parado. Cuando me decía a mí mismo “mediocre” mi día se volvía oscuro y yo no tenía ganas de mucho. Cuando se lo “insultaba” a otra persona ocurría lo mismo.

Hoy es diferente. Me recuerdo con frecuencia que “soy mediocre” y eso me ayuda a caminar. Leyendo a Sócrates, a Platón, orando con el Evangelio y la Biblia he comprendido que nunca estaré terminado y que jamás, mientras viva, podré decirme a mí mismo que he llegado al final. Por lo tanto…. seré mediocre siempre. Sí, y me lo digo con orgullo y con mucha sinceridad.

Además me ayuda a “tener cuidado” con todos aquellos que venden felicidad a diestro y siniestro, como quienes han alcanzado el final de sus vidas y han encontrado la “panacea”. En nuestra sociedad, o al menos en la mía, es frecuente ese tipo de ofertas. “Si obtienes esto, si compras esto, si te vas a tal sitio, si consigues huir de tu día a día… llegarás a la felicidad”. “Si conoces este método, si te quitas esos kilos, si te operas la nariz… serás feliz.” Pero cuando llega el momento, todo terminó. El subidón típico de creer que se está tocando el cielo, y el golpe más tonto por haber perdido de vista la farola que tenía delante de mis narices. La quimera de quienes creen que se puede alcanzar lo máximo, la cumbre, lo más pleno se convierte en una de las más tristes derrotas y engaños de la humanidad. Propuestas hay muchas, míralo por ti mismo; felices, ninguno.

Al final me alegro de saber que soy de quienes siempre estarán en el medio, continuamente en el riesgo de lo mejor y lo peor, de lo bueno y lo malo, de la verdad y del engaño. Me alegro porque así estoy vivo. Los muertos son quienes piensan que llegarán a algún sitio creyendo que ya han terminado su camino.

Juzgo necesaria esta reflexión por lo que he dicho. ¿Soy mediocre? Sí. ¿A dónde llegaré? Es mi responsabilidad. ¿En el camino estoy solo? Es mi vida, pero me pueden acompañar, me puedo dejar guiar, alguien me puede hablar y yo escuchar. ¿Llegaré a… ? Espero estar siempre lo más cerca de aquello que realmente buscamos todos.

Ser mediocres es vivir con esperanza, saber que queda un horizonte delante, que Dios ha regalado una vocación a mi vida que clama por ser desarrollada. En el fondo, ser mediocres es reconocer con humildad que no he llegado a término, que no soy pleno, que todavía necesito, que todavía puedo, que Alguien puede.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s