¿Dudas o sospechas?


La diferencia es básica. Las dudas engrandecen a las personas, las fortalecen interiormente. Sobre todo cuando provocan el examen sobre uno mismo, la crítica constructiva de la persona con ella misma e impiden que se “acepten” opiniones como si fueran verdades tajantes e incontestables. La duda siempre nace del corazón humano, de su propios interrogantes ante la vida.

La sospecha, nefasta y triste, hace suyos sin miramientos los problemas de los demás, las incomodidades de los demás, el egoísmo incluso de los otros. Es lo peor que le puede pasar a una persona.

Si dudo sobre mí mismo llegaré a encontrarme incluso cómodo con mi pregunta. Si me hacen sospechar de mí mismo me han destrozado la vida.

Creo que tanto problema con la autoestima y con la felicidad hoy nace de aquí. Quiero acoger como propias cosas que no son mías. Si me miro y pregunto un instante, lo reconoceré así. Sin embargo.. ¿alguien nos enseña a dudar sobre nosotros mismos?

 Calasanz, fundador de los escolapios, recomendaba a estos ser cautos respecto de sí mismos. No sólo estar vigilantes de lo que sucede fuera, sino de lo que hay dentro de cada uno. No es introspección, es admiración ante el misterio, primero, de uno mismo para luego dar un paso más y contemplar el misterio de las personas que nos rodean. El escolapio que aprende a mirar así se queda atónito ante la belleza de la creación, ante los niños pequeños que crecen en estatura, gracia y sabiduría delante de Dios y de los hombres.

Buenas noches.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s