Preguntarse a sí mismo

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¿Por qué suceden ciertas cosas?

Mi mundo está plagado de acontecimientos. Diariamente me sorprendo de mis alumnos, con sus cosas, con su historia, con sus esfuerzos y también con sus desencantos. Son alumnos sencillos, quizá no sea más que eso lo que más valoro de ellos, su normalidad. Aunque también sé que tienen sus complejidades y complicaciones. Por lo que a mí respecta, me quedo un tanto perplejo sabiéndo, no sólo qué notas tienen, sino quiénes son, qué les ocurre, qué les ronda por la cabeza y, personalmente, en el corazón.

Hoy, una pequeña se ha puesto a llorar. Estaba tranquilamente en clase. Ni más ni menos. El tema era “del común”, de esos que se tratan con normalidad. Y la verdad, no sabía si era por mí, si era porque algo había ocurrido, si era porque estaba triste. Pero el caso es que se ha puesto a llorar. ¡Claro! ¿Qué sabe un profesor en ese momento? Básicamente, nada. Nada más que lo que sucede. Pero, enseguida comienzan las preguntas: ¿Y esto por qué? ¿Cómo puedo acercarme a ella? ¿Qué me dirá? ¿Podré decir algo más? ¿Será que simplemente tengo que escuchar? Yo soy de los que no pueden pasar. Imaginad la de problemas que esto trae consigo. Total. He intentado distraer al resto de alumnos, que quienes más quienes menos, sabían que algo sucedía. A mí se me ve en la cara. Les he dejado tarea. Ellos se han puesto sobre ellos. Y con la discrección que me he podido permitir, he sacado a esta persona de la clase, y le he preguntado.

¿Qué me sucede a mí en estos casos? Unas veces, presiento que es mi vocación más personal. Atender a mis alumnos, con lo que son, y son personas. Y estas cosas les pasan a las personas. Otras, con cierto pudor por ser sacerdote y estar acostumbrado que en la confesión “la gente se acerca sin tener que ir a buscarla y preguntarles”, me entra un pánico horrible al pensar que me estoy metiendo donde no me llaman.

En resumidas cuentas. ¿Por qué suceden ciertas cosas que entristecen a la gente? ¿Cómo acercarse con delicadeza, con humildad, con el respeto que exigen las circunstancias y la relación profesor-alumno?

Después de mi pequeña reflexión, lo único que tengo claro es que forma parte de mi vocación. Y, sinceramente, esta parte me gustaría que no existiese. Prefiero mil veces más tener que estar sonriendo, alegre, divertido, entusiasmado… y ver esas caras en mis alumnos. Lo único que falla en mis sueños es que estoy educando personas, y a las personas les suceden muchas cosas. También malas, aunque no solo. Y doy gracias a Dios porque Él me trata así, como una persona, al tiempo que me enseña a tratar con otras personas.

Un saludo.

Octubre 27, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

¿A quiénes escuchas?

Es eso. Sólo una pregunta. ¿Quién permite que clave sus palabras en tu corazón?

Septiembre 9, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, preguntas, profundidad, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , | 1 comentario

¿Cómo está el mundo?

No me echo las manos a la cabeza. No es una exclamación, de esas que asustan y vierten cosas negativas. Más bien lo contrario, es una pregunta. Me enseña a mirar. El mundo, como yo, es nuevo cada día aunque tiene relación con lo que ha sucedido antes.

Por ejemplo: Me asombro cuando alguien hace algo que no espero, porque habitualmente no lo hace; Me resulta llamativo el gesto de un niño, si normalmente no estoy rodeado de ellos; Me llama la atención que alguien esté triste o alegre, y comparto sus sentimientos, porque es algo siempre nuevo.

¿Qué te ha llamado la atención hoy?

Sinceramente. Lo que más me ayuda es poder compartirlo y no reservarlo para mí. Todos los días selecciono una o dos caras, o imágenes, o situaciones por las que dar gracias. No más… que tampoco es cuestión de perderse. Pero una, sí. Siempre, al menos, una.

¿A ti qué te llama la atención?

Agosto 28, 2008 Publicado por mambre | Espíritu, escolapio, escucha, fe, jóvenes, mirada, mundo, personal, preguntas, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , | 4 comentarios

¿Dejar que otros hablen?

La cuestión es sencilla. Por trabajo y vocación estoy acostumbrado a hablar. Ahora, digo, porque antes de que llegase este momento he pasado mucho tiempo escuchando y escuchando a personas hablar, y de cosas muy diversas. Desde algo personal hasta temas de lo más formal. He tenido una gran escuela.

Esta noche sin embargo toca escuchar. Es paradójico y me explico. En la dinámica de la comunidad laical que hay en mi colegio hoy me toca hacer “revisión de vida”. Es decir, que hablo de mí y de mi vocación principalmente para luego escuchar a los demás. Tengo unas ganas inmensas de vivir esta experiencia, la de ser reflejado, la de ser contrastado, la de que otros me hablen del Evangelio, de la profundidad de mi vocación, de la radicalidad de mi vida, del trabajo diario y cotidiano.

Ya os contaré. De momento simplemente una pregunta, la del título. Hoy tendré oportunidad de responderla ampliamente, existencialmente y con valentía.

Tengo dos grandes opciones: recibir o desmerecer. La primera será escuchar acogiendo y comprendido su postura, tal y como hago cuando no soy yo quien habla y el diálogo es de lo más personal. La segunda será escuchar dejando resbalar por mi cuerpo sus palabras, pero sin implicación. Sinceramente deseo la primera, pero creo que los roles que la vida da favorecen la segunda. Deseo la primera porque sé que es lo mejor, y quiero lo mejor para mi vida. Es cierto que no son religiosos ni curas, como yo, pero sí son jóvenes cristianos que comparten, en muchos casos la inmensidad de la misión en la que yo también ando enfrascado y, a decir verdad, también son mejores en eso.

A medida que voy escribiendo se confirma en mí que es más lo que comparto que lo que diferencia, que es más importante el terreno común que la especificidad de la forma de vida, que es más el inmenso don que recibo por su valentía (que a ellos también es costará trabajo decirme, hablarme) y por su atrevimiento que otras cosas que puedan ocultar esta relación de amistad.

De la amistad hablaré en otro capítulo. Quiero dedicarle una pequeña pregunta. Pero será en otro momento. Por ahora me conformo con la libertad que me ofrece la exposición de mi vida y la libertad que me da el que otra palabra nazca, también del Evangelio y en labios de un hermano, fuera de mí.

Enero 17, 2008 Publicado por mambre | Acoger, Confianza, Creer, Donación, Esfuerzo, Imagen, Palabra de Dios, Ser, Unidad, Unión, amistad, amor, camino, comunidad, cotidiano, don, educación, entrega, escolapio, familia, mirada, misterio, persona, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , | 4 comentarios

¿Te estás escuchando?

Sí, he escrito bien. No te pregunto si me escuchas, te pregunto si te escuchas a ti mismo. Y me refiero a escucharte de dos maneras distintas: si escuchas lo que dices, que ya es importante de por sí; si escuchas lo que llevas dentro, esa voz, esos sentimientos, esa palabra interna que siendo sólo tuya no es tampoco tuya totalmente, esa voz que te habla de lo mejor de lo más excelso.

Si no te escuchas, tampoco podrás realmente escuchar a otros. Surgirán continuas interferencias.

Si no te escuchas, en lo profundo de ti mismo, tampoco surgirá una verdadera esperanza, una verdadera vocación; tampoco conocerás realmente a otros tal y como son.

Si te escuchas, si lo haces de corazón, todo el mundo cambiará. Aprenderás a confiar y a temer de verdad, sentirás la pasión de las búsquedas sinceras y atrevidas, las maravillas de los misterios que comúnmente nos rodean, la asombrosa fragilidad humana y su misterio más intenso, la radicalidad del amor y la fidelidad del enamoramiento, la tremenda llamada al bien, a la justicia, a la paz y lo que queda para alcanzarla, descubrirás, con esa capacidad de escucha, que Dios es interior y se ha encarnado, que comparte la vida del hombre con infinito amor, con totalidad poderosa y autoridad sin igual.

Enero 1, 2008 Publicado por mambre | Confianza, Donación, amor, atrevimiento, calasanz, cotidiano, don, escolapio, escucha, esperanza, espiritualidad, fe, jóvenes, misterio, palabra, persona, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sacerdote | , , , , | Aún no hay comentarios