Preguntarse a sí mismo

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¿Para cuándo es la esperanza?

Para cuando van las cosas mal, y se van doblando poco a poco. Para esos momentos en los que todo parece no tener salida. Y digo parece, porque la esperanza abre todas las puertas.

Y sobre todo para los momentos en los que toca empezar algo nuevo, dar inicio a algo. Para esos momento, pido ESPERANZA para todos. ¿Para que todo vaya bien? No. Para que todo comience con fuerza, porque sin esperanza desde el inicio, nada saldrá adelante.

Os cuento algo…

… conozco personas de muchas “procedencias” y de muchos “mundos”. Pero hoy me detengo en unas especiales: las que sueñan que puede ser real desde el inicio, y no se quedan parados cuando lo creen con fuerza. Esas son las personas que tienen esperanza. Y frente a ellas, todas esas que desde el inicio ponen pegas, que no lo ven claro, que no salen de sus problemas y de las dificultades con las que aún no se han encontrado.

A pequeña escala, cada día puede acoger un gran sueño. Y no da igual con qué pie te levantes, cómo te despiertes, con qué fuerza tomes la salida del día, el surgir de un sueño.

Sinceramente. NO DEJES LA ESPERANZA PARA LOS MOMENTOS MALOS. Entonces, sólo será un parche en muchos casos. Esperanza para todos los días.

Diciembre 3, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Tanto, tanto?

Muchas opciones. Siempre muchas, y cada vez más. Vas a un centro comercial creyendo que vas a comprar “algo para quitar el frío del cuerpo” y tienes, en la misma sección unas veinte opciones. Todas parecen buenas. Todas magníficas.

Y vas a elegir carrera, tus estudios, elegir qué hacer con tu vida, y lo mismo: ¡cuánto donde elegir! La vida ha sido creada maravillosa, con multitud de opciones. ¿Cuál será la mejor?

Las opciones vocacionales son, sin embargo, algo atrevidas siempre. Nos dejan sin conformarnos. Miramos alrededor, vemos qué eligen los demás. Lo de “vivir vocacionalmente” no está de moda siempre, sobre todo cuando no te permite hacer cualquier cosa o elegir por elegir.

¿Por qué no poner todo bajo un único prisma? Sólo elegir tanto en cuanto me ayuda servir más al Señor. Impedir que me llene de cosas, sin más. No formar parte de la espiral de nuestra sociedad, porque sabemos bien que no todo vale igual, que no da lo mismo. No es elegir por elegir, ni dar pasos por darlos, ni porque toca… sino con un criterio fuerte: el Reino, la propia vocación, el sueño de mi vida, lo más maravilloso que soy y tengo. ¿Cómo elegir así?

Esta es la clave: optar tanto en cuanto. Y ser sincero. Porque en el “tanto en cuanto” encontraré a Dios y seré feliz, descubriré mi vocación. Estudiar “tanto en cuanto” me ayuda a vivir junto a Dios, pero si no me ayuda porque hay otra opción mejor, abandona. Dar tiempo a los demás “tanto en cuanto” me conduce a amar más y mejor, y elegir bien las personas que más me ayuda a amar. Descansar “tanto en cuanto”… ser libre, tener dinero, gastar, disfrutar de la vida… eligiendo siempre aquello que es mejor, “tanto en cuanto”.

¿Qué hay debajo de todo esto? Algo muy sencillo: Las cosas son en la medida que tienen algo con lo que las comparo y un fin. Si el fin de la persona es convertirse en uno más dentro de su sociedad, aquello que buscará sera lo que le ayude a esto. Si el fin es vocacional, vivir como cristiano… lo que haya a su alrededor tiene que estar a la altura. De lo contrario, empequeñecerá su propia llamada. ¿Para qué esto? ¿Para qué esto otro? ¿Por qué la música, por qué internet, por qué estudiar, por qué trabajar, por qué tener amigos, para qué ayudar a otros? Todo está en la medida que pongamos, en la altura del listón.

(http://www.lineacalasanz.es)

Noviembre 26, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

Amor quiero… ¿y no sacrificios?

Esto del amor, requiere mucho sacrificio. Tú mismo. Piénsalo un rato. Pero lo de AMAR… que no me cuenten milongas, pero requiere mucho sacrificio. Un sacrificio que es entrega, que es pasión, que también es encuentro. Pero sacrificio requiere.

Acabo de encontrarme por la calle con un alumno. Se llama JJ (qué más da su nombre concreto para este blog). Iba a entrenar. Son las 21,30h. Y no había parado por casa ni un minuto desde que salió esta mañana para su universidad. Ni un minuto. Pero le gusta lo que hace. Si le preguntamos qué está pasando con su vida, él dirá probablemente que nada extraño.

Esta mañana me he encontrado con otro alumno que salía de su casa, directo al colegio. Le he preguntado qué tal. Una de esas preguntas que no valen para mucho más que para iniciar una conversación. Y en tono poco agradable, quizá medio dormido o somnoliento, me ha dicho que un día más.

Entre el primero y el segundo, ¡qué diferencia! Eso, ¿qué diferencia hay? ¿Amor tal vez, amor por lo que haces?

El amor requiere sacrificio. La cuestión es qué hay primero en la vida, qué es lo más importante y qué es lo fundamental. Si lo haces por amor, te mueves de otra manera. Si lo haces sacrificándote, todo pesa, todo cuesta. Si lo que quieres es amar… cualquier cosa será algo más para conseguir lo que deseas. Si las miras son las de la amistad, por un amigo cualquier cosa.

¡Qué tristeza la de aquellos que sólo han descubierto el sacrificio de la vida y no pueden amarla de verdad!

Noviembre 12, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , , , , | 3 comentarios

¿Ejercicios Espirituales, en la vida diaria?

Comenzamos esta experiencia, con una cierta tradición dentro de la Iglesia. Los Ejercicios se han consagrado ya como uno de los grandes tesoros de la vida de la Iglesia, que ha ayudado y fortalecido a cristianos durante siglos. Hoy, en otras circunstancias, se ha inaugurado un nuevo camino: el de lo cotidiano.

Para aquellos que no conozcan, se trata de vivir, en el día a día, aquellos elementos que hacen de “un retiro” o de una “convivencia de fe” algo especial. El hombre moderno necesita darle sentido a su vida diaria y cotidiana, darle profundidad a sus momentos, hacer de su trabajo también vida y vocación, descubrir la voluntad de Dios, la Voluntad con mayúsculas que se revela poco a poco, en la historia y la cotidianeidad.

Si alguien se anima… y quiere empezar… Está abierto. Sería bueno decirlo cuanto antes para no llevar muchos ritmos distintos. Ahora mismo comienza un grupo.

¿Alguien se anima, online? ¿Empezar una experiencia de fe? ¿Dar un paso de profundidad durante este curso que ahora empieza?

Septiembre 28, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , | 5 comentarios

¿Quedamos?

¿Qué nos pasa cuando recibimos esta invitación? Por msn sería algo así como “qdmos?” Depende de la persona que nos lo diga y cómo lo diga, y con qué intenciones creamos, y qué proponga, y cuánto tiempo tengamos, y dónde estemos, y … depende de muchas cosas. Todo depende. Hay tantas condiciones en la vida, que me parece incluso raro, bien pensado, que respondamos que sí hasta a los amigos. Que si no hay tiempo, que si no tengo ganas, que si estoy haciendo otras cosas, que si no me convence de todo el plan…

Es verdad. Y quien diga que no, creo que miente.

Pero hay algo que supera cualquier “obstáculo”. Se llama amor. Por eso los amigos siguen quedando, y las parejas se ven, y no se pierde momento para estar con quienes queremos y sabemos que nos quieren.

Para descubrir la propia vocación… pues también. Sucede igual. Tendremos obstáculos. Sin embargo, quien ha descubierto el amor, quien se ha sentido Amado por Dios, quien ha descubierto su capacidad de amar a otros, se lanzará sin dilación, saldrá de sus comodidades y comenzará a andar hasta que se encuentre con aquel que le llamó. Eso es vocación. Estos son los motivos para empezar.

Agosto 25, 2008 Publicado por mambre | escolapio, fe, jóvenes, llamada, personal, preguntas, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Cumpleaños feliz?

Pues sí. Es mi cumpleaños, el día 4 de febrero de 1980 nací y hoy hace de aquello exactamente 28 años. Y ha sido feliz. He trabajado como cualquier otro día, y aunque no sea muy romántico, soy muy feliz con mi trabajo. En cada hora de clase me la juego. Hoy mis alumnos, creo, no habrán notado nada especial. Sigo siendo serio, sigo siendo exigente. En mi clase intento enseñar, lo cual no es siempre fácil. Sé que no sé, y hoy he vuelto a comprobarlo. Sigo creciendo por tanto, lo cual también es un signo de felicidad para mí, de esa felicidad que quiero y que todavía no he conseguido. También mis compañeros, aquellos que están más cerca, me han felicitado. No lo propago, ni lo cuento, por lo que muchos no sabían nada. No les pido, hoy, nada especial que no me gustaría recibir el resto de los días. No me gustan los días artificiales, y he procurado, en la medida de lo posible, no convertir la decena de mayoría de edad en algo así. Es feliz, pero no artificial. Con lo cotidiano me llega. Fuera de eso, no busco gran cosa.

Pero mi trabajo no es todo. Es parte de mi vocación, importante, pero no todo. También he rezado, como suelo hacer los lunes, con mi comunidad. En mi corazón hoy resonaban las palabras de cada salmo, pero hemos repetido hoy muchas veces aquello de “Porque es eterna su Misericordia”. Y también la Eucaristía, donde me descubro a mí mismo poco a poco, donde se va manifestando el verdadero rostro que esconde cada hombre. Hoy en la celebración he traído a la memoria a mis amigos, pero también un alumno por el que creo que he de rezar. En clase le he llamado para hablar con él, y he charlado un rato. Ha sido relajado y distendido. Poco más. Pero ha sido mi signo. En el fondo, ha sido mi regalo para él: las palabras, y la Palabra de la Eucaristía.

También mi familia se hace presente de forma especial. En un día como el de hoy, con sencillez máxima, llaman. Poco hueco he tenido entre clases, reuniones y demás. Pero ha sido para ellos. Ellos lo han llenado. Entre mensajes, llamadas… los móviles no han parado. Ha sido bonito dejarme felicitar por ellos, que tantas veces viven desde la distancia qué ocurre cada día en mi vida.

Dos detalles del día de hoy: he dado una sorpresa a una persona y familia especial, por la que siento que Dios me cuida y me acoge (su regalo, nada costoso en cuanto al dinero pero sí por lo que supone de dejar salir y aprender a mirar, ha venido a colmar mi cotidianeidad y poner una palabra más, de esas que se dan por añadidura); y dedicar tiempo al acompañamiento personal, al cara a cara que Dios me ha enseñado en la oración, donde Él me llama y se encuentra conmigo (acompañando alumnos cara a cara, acompañando a personas cara a cara… hoy he dialogado con más de 10 personas de esta manera, que llenan mi tiempo y me ayudan a entregar lo que yo antes he recibido como don).

Esta es mi vida, esta es Su vida. Mi vocación un día más, confirmada por su presencia y cercanía. Doy gracias a Dios por la vida.

Febrero 4, 2008 Publicado por mambre | Confianza, Crecer, Creer, Cumpleaños, Dios, Donación, Inesperado, Palabra de Dios, Parecer, Presbítero, Regalo, Regalos, Verdad, amor, camino, comunidad, constancia, cotidiano, cristiano, don, entrega, familia, felicidad, jóvenes, misterio, persona, preguntas, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , | 1 comentario

¿Te ríes?

Imagina que alguien te dice esto: “¿Te ríes?” Se puede pensar de diferente modo: bien que has dicho algo que le ha molestado, o más bien todo lo contrario.

Dicen que hay tres cosas en la vida que indican, muy humanamente, que todo va normal: reír es una; las otras son dormir y comer. Curioso, ¿verdad?

Aprender a reír no es fácil. Cuando tenemos la sensación de que algo está mal hecho en nuestra vida, que no hemos sido del todo correctos o que incluso, en el mejor de los casos, nos descubrimos a nosotros mismos como personas que podrían haberlo hecho infinitamente mejor, en estos casos… ¿quién se ríe? Se reirán aquellos que han descubierto un motivo por el que alegrarse, los que conocen cómo les ama Dios y que su misericordia está por encima de todo, que el perdón no es una cosa más entre otras. Se reirán aquellos que encuentren que, de verdad, la persona que habla con ellos es alguien que les quiere por encima de todo. Y quizá, sólo eso, sea una oportunidad para alegrarse por haber conocido un gran amigo, una persona nueva, una humanidad diferente nacia de Dios y con una esperanza de plenitud en su seno. Cuando llegue este momento, sí nos reiremos, porque hemos tenido la prueba de que somos mucho más, incluso, que aquello que nos aprisiona y que nos duele.

Un saludo.

Febrero 3, 2008 Publicado por mambre | Acoger, Confianza, Creer, Disponibilidad, Donación, Esfuerzo, Espíritu, Imagen, Inesperado, Jesucristo, Mediación, Palabra de Dios, Reconocer, Regalos, Sentimiento, Ser, Sinceridad, Verdad, amistad, amor, castidad, comodidad, comunidad, constancia, contradicción, cotidiano, cristiano, don, entrega, escucha, estudio, familia, fe, felicidad, generosidad, intermedio, justicia, jóvenes, meditar, mirada, misterio, palabra, paz, persona, personal, pobreza, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, tiempo, vida | , , , , , , , , | 3 comentarios