Preguntarse a sí mismo

Just another WordPress.com weblog

¿Calasanz escribe… ?

Las cartas de Calasanz son un tesoro espiritual y pedagógico. Preocupado por las cosas concretas, prácticas… como un maestro de escuela que enseña a sus hijos a dar los primeros pasos. Así es Calasanz.

Te invito a que te acerques a una pequeña parte de sus cartas, seleccionadas y brevemente comentadas para que puedas orar con ellas.

Enero 20, 2009 Publicado por mambre | Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Cuál es mi lugar en este mundo, que es nuestro?

Enseñamos, en la escuela, dónde vivimos. A los más pequeños y a los mayores, intentamos mostrarle qué lugar ocupamos en nuestra sociedad y qué hay alrededor. Lo hacemos con mapas, con gráficos, con estadísticas. Y al final de todo esto, ¿qué lugar ocupamos realmente? ?Aquel que otros deciden o el que hemos construido nosotros?

Dicho con humor, ¿cuál de las casas de los tres certidos es la nuetra?

Para nosotros, escolapios, la casa está puesta por Dios en medio de los más pequeños.

Es así, y es un lujo.

¿Cuál es nuestro lugar en el mundo? El cielo. Puede parecer romántico y estúpido, pero no es mentira. Este es el lugar en el mundo que se nos ha prometido: Donde estén los pequeños allí estará Dios con nosotros, el Dios encarnado, el Dios de la presencia constante, el Dios de lo más bello, el Dios de lo sencillo, el Dios de la ternura y la Plenitud de su Amor. Allí, poco a poco, vamos siendo “más que profesores”, alumnos del Maestro.

Tan romántico y bonito que provoca tensión y conflictos. Vivimos en el mundo, rodeados de las mismas cosas que todos, pero no nos conformamos. Aprendemos a no convertirnos en algo más, siendo especiales en el día a día. El escolapio es mirado por todos, por niños y mayores. Precisamente son los pequeños quienes llaman la atención de sus padres cuando él está.

Todo puede convertirse, para nosotros y para todos, en “bajo y terreno” (como habla la tradición) o en un pedazo de cielo. El otro día, el despacho donde trabajo habitualmente por las tardes, cerca de la puerta del colegio, se inundó de muchachos y preguntas. Unos vienen por la tarde porque no saben qué son las potencias ni qué hacer con ellas. Otros, simplemente para dialogar. A los primeros, los trato con cercanía para que aprendan rápido, con paciencia por mi parte. Con los segundos, abro mi corazón.

Fue una conversación especial. Se preguntaban por mi vocación, y qué era aquello de la obediencia. Uno decía una cosa, otro decía otra. He sido profesor de todos los que estaban. Después de un retiro, comenzó otra relación, algo distinto. Vinieron a los grupos y luego se quedaron. Siento que para ellos, he sido “colaborador de Dios”. No comprendían por qué vamos de un lugar para otro del mundo. Al final, dijeron: “Da igual. Siempre serás el mismo, siempre enseñarás, educarás, harás bien a otros. Serás tú.” Y esto es precisamente, éste es mi lugar en el mundo: no necesito un sitio, tengo mi propia vocación.

(http://www.lineacalasanz.es)

Noviembre 26, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

Calasanz 2008

Gracias a todos los que creen en la educación, gracias a todos los que abren sus puertas, gracias a todos los que evangelizan por medio de las letras.

http://www.lineacalasanz.es

Noviembre 23, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Salteando o saltando por la vida?

El título es para llamar la atención. Tengo la impresión de que la vida no se aprovecha a fondo cuando se disfruta de ella sólo unos minutos, y el resto se dedica a buscar otra cosa de la que disfrutar otros minutos, y así sucesivamente. Una vida para disfrutar unos minutos. Por eso lo de “saltear” (que es tanto freír como robar fuera de los caminos) y lo de saltar (que es evidente que se refiere a “dar saltitos”). Me gustan los grandes momentos. Esos que duran tanto que no quieres que terminen nunca porque las horas son breves. Me gusta empezar algo a lo que puedo dedicarle varias horas, porque no tengo otra urgencia que solucionar. Esos ecos de vida que hablan de un vacío en el horario. Me gustan.

Pero tengo la impresión de velocidad y aceleración. Trabajar con jóvenes es lo que tiene. Las nuevas tecnologías ayudan de hecho a ciertos ritmos de vida frenéticos y trepidantes, a destellazos más que a puestas de sol. Creo que no es lo mejor. Pero es el mundo en el que vivo. Y tengo que aprender a vivir en él. Dado que esto de “saltar” por la vida es casi “imperativo” (qué triste, y qué cierto) procuro saltar donde sé que puedo continuar mi vida de antes. No quiero saltar para romperme la crisma, para parecer otro diferente, como si esto supusiera “ir de flor en flor”. No. Amo la continuidad. Salto donde puedo ser yo mismo. Y me impongo a mí esta sencilla regla de vida: Soy José Fernando. Así de sencillo. Y así de complicado, porque “José Fernando” es un nombre con muchas cosas dentro, con su historia, con sus deseos, con un ministerio precioso y una vocación grande. Pero si se trata de saltar, y así de triste lo digo, saltaré sin dejar de ser quien soy.

Seguro que a más de uno le extraña que hable así, que diga estas cosas. Hoy parto de esta lógica: Puedo hacer dos cosas en la vida; Ir donde están los jóvenes, siendo yo mismo; Quedarme quieto siendo yo mismo, y esperar que los jóvenes vengan. ¿Por qué la inquietud por los jóvenes? Soy joven. Punto número uno, que tengo que dejar claro. Soy joven. Pero también estoy llamado a “evangelizar y educar jóvenes”. Ahora se comprende. ¿Por qué los jóvenes? Sencillamente: Por quién soy. ¿Y quién soy? Soy escolapio. Ya, ¿y qué? Que si José Fernando es escolapio, y como escolapio evangeliza y educa jóvenes… de cajón es que, para no dejar de ser quien soy, esté entre los jóvenes.

Parece razonable. Creo.

Pero hay más. No con “estar” es suficiente. “Estando” no “soy José Fernando, escolapio”. Para estar y educar y evangelizar… hay que llevar algo más. ¿Qué? A mí mismo. Por eso tanto empeño en no dejar de ser yo mismo. Ya, ¿y el Evangelio? Este es el misterio al que he llegado, pero la lógica es dura: El Evangelio se vive, se expresa, y no es sólo para los perfectos. Si fuese para los perfectos, no habría llegado a mí. Es decir, si fuese para los perfectos, yo no podría vivir como vivo, ni ser amado como soy amado. Es más, si fuese para perfectos, ¿qué sentido tendría ir a los jóvenes?

Jóvenes del mundo. No temáis vuestras contradicciones. Amad quiénes sois. El Padre os ama. Jesucristo dio su vida por vosotros. El Espíritu grita en la debilidad, con fuerza, con pasión, con energía, con frescura. Jóvenes, amad.

Septiembre 22, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Qué es ser valiente?

Lo resumo: “Sorprenderse a sí mismo, dejarse empujar.”

www.lineacalasanz.es

Septiembre 14, 2008 Publicado por mambre | reflexión, vida, vocación | , , , , , , , , , , | 6 comentarios

14 de septiembre de 2008

Edición semanal de

www.lineacalasanz.es

Esta semana:

  1. Palabra: Valentía.
  2. Relato: Elías y la brisa suave.
  3. Pregunta: ¿Diversos amores?
  4. Acción: Apuntes especiales.
  5. Momento: Convivencia.

Y la oración diaria con San Pablo. No te olvides de pasar por la sección quiénes somos, o por el archivo, o por las ediciones anteriores si todavía no conocías nuestra web.

Un saludo.

Septiembre 14, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Cuando se cierra una puerta…

… se abre una ventana?

El refrán es de lo más esperanzador. Quiere decir que nunca se puede dar por encerrado el ser humano en sí mismo, que su inteligencia es más grande que cualquier cerrazón y que tiene un corazón que “totalmente vuelto sobre sí mismo” nunca podrá estar. Totalmente, no. Parcialmente, sí. E incluso puede llegar a pensar que no puede salir de sí mismo.

Hasta donde yo sé, cuando se cierra una puerta, lo único que podemos decir, es que se cierra una puerta. Y poco más. Si se abre o no una ventana, es algo que debemos dejar a las circunstancias o a nuestra libertad y decisión. Pero si se cierra una puerta, se cierra una puerta.

Lo que el ser humano quiere es que no se le cierren puertas. Tiende siempre a abrir, a explorar y a conocer nuevos mundos. Como si nada pudiera detenerla, y aunque detrás de una puerta cerrada exista otra puerta cerrada, y así sucesivamente tantas veces como sea necesario esas puertas serán abiertas. Pero no somos ilimitado ni omnipotentes. Hay puertas que se abren y a nuestras espaldas se cierran sin que exista posiblidad de volver sobre nuestros pasos. Nos encontramos nuevas puertas, y eso sigue avivando nuestra esperanza, pero la que hemos dejado atrás no se abre habitualmente de nuevo. El pasado no se puede corregir. Sólo cabe el futuro.

Pero qué sucede cuando, a este incansable explorador, se le resiste una puerta. Que vuelve a intentarlo. Quizá varias veces. Incluso se pondrá tenso y enfadado por la situación. Hasta que comprende que no lo puede todo y otea alrededor seleccionando nuevos pomos a los que abrazar su libertad. Situación tensa es aquella en la que se suceden dos o más intentos, sin ser capaz de hacer nada. Y digo nada, porque no da ni un solo paso, el miedo de quedarse así para siempre le corrompe, deja de confiar, comienzan a sucederse maravillosos recuerdos y ciñe sus manos con más fuerza a la puerta que ya ha comprobado que no puede moverse.

¿Cuándo girará de nuevo el horizonte de su libertad? ¿Existirán nuevas puertas?

Sinceramente, me gustaría que existieran más puertas cerradas a la libertad humana, como las del odio y la guerra, como aquellas en las que los jóvenes se adentran para perder su vida y a sí mismos. De vez en cuando me dan ganas de pedirle a Dios esto, que no se puedan hacer nunca estas cosas, eliminar de raíz toda la miseria de la humanidad, y todo aquello que en nuestro mundo nos hace vivir de espaldas a la verdad y la vida. Ya sé que no es posible. No sólo eso, no sólo que no se pueda. Es más bien al revés: es todo para la persona, es la imagen misma con la que fuimos diseñados. Es la maravilla de la persona, la de la libertad, la de la creación, es haber nacido con la posibilidad de abrir todas las puertas posibles que existen en nuestro camino. ¡Esa es la maravilla! ¡Cuántas puertas ante mí! ¡Qué gran esperanza para la humanidad!

Agosto 25, 2008 Publicado por mambre | Literatura, fe, jóvenes, libertad, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, relato, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Calasanz 2008?

Sí, hoy es la fiesta de nuestro fundador. El 27 de noviembre se celebra que la labor de patrocinio sobre todas las escuelas del mundo. Pero hoy, es su fiesta para sus hijos e hijas. Por todo el mundo la Escuela Pía está de fiesta y se siente alegre por tener un padre tan grande espiritualmente y tan sensible a la humanidad. Su vida está llena de movimientos, de búsquedas, de sabiduría acumulada en una experiencia de Iglesia que se abría, como ahora, a un nuevo mundo. En el postconcilio tridentino, junto a otros “santos”, la Iglesia emprendía la reforma de la sociedad y de sí misma con una gran esperanza pero también con tensiones.

Nace en España, pero se desplaza a Roma en búsqueda de una canonjía eclesíastica a sus 35 años. Y desde entonces permanece en esa ciudad. Al inicio, joven y galán, muestra sus virtudes y demuestra sus más sinceros afantes. En uno de los barrios más renombrados de Roma por su pobreza se encontró con los chavales… No es que no pudiera mirar hacia otro lado, sino que sus ojos se quedaron fijados en ellos: “Ellos eran el futuro. Dotarles de lo mejor, es la mejor manera de construir un mundo mejor, de construir el Reino.” Y lo mejor que podía darles era el Evangelio y una cultura lo suficientemente amplia como para despertar en ellos su íntima vocación a la santidad y unas capacidades básicas para desarrollarla en medio del mundo. Por eso nuestro lema es Piedad y Letras.

¿Dónde poder hacer eso? ¿Cuál sería el lugar donde esta misión tan grande se pudiera llevar a cabo? No había centros de estudio, no había colegios que aceptasen a pobres. Por lo que fundó la primera escuela popular y gratuita del mundo. Junto a los primeros compañeros comenzó a nacer lo que hoy llamamos Orden de las Escuelas Pías. Que continúa su misión después de 400 años.

Con esto, nada más que agradecimiento a nuestra historia, porque donde los PP. Escolapios fundaron colegios los pueblos se desarrollan y se liberan de la ignorancia que los hace débiles y manipulables. Gracias a su atrevimiento y paciencia hoy somos familia.

Agosto 25, 2008 Publicado por mambre | Dios, Disponibilidad, calasanz, educación, escolapio, fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Cuál es tu vértice?

Una pirámide. ¿Te sitúas? La base grande y por último el vértice más alto. Y otra invertida. Al revés. Algo grande que va a menos. Ahora únelas, como si fuera un reloj de arena.

Pienso en Calasanz. Y en su vida. Es como si se formase algo similar. Una gran base que se va concentrando en un punto, y al llegar a ese punto se expande. Sí, es cierto; es también el esquema de la velocidad de la luz.

¿Y si hicieras eso mismo con tu vida? ¿A qué punto tiene que llegar para expandirse del todo? ¿Cuál crees que es tu vértice?

En el caso de Calasanz, fundador de la primera escuela popular y gratuita del mundo, fue encontrarse con los niños en Roma, en la barriada del Trastévere, cuando buscaba la voluntad de Dios. Buscaba a Dios y encontró a los niños. ¿No encontró a Dios? Sí, lo encontró, no en los niños, sino en el impulso de su corazón. ¡Qué grande!

Agosto 23, 2008 Publicado por mambre | Dios, Espíritu, calasanz, don, educación, entrega, escolapio, fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Nos vamos todos juntos?

Vivo en Alcalá. En el colegio tenemos grupos de fe, desde los 11 años o así. Somos un gran equipo de catequistas y este año vamos a más.

Ayer mismo se me ocurrió que podíamos decorar los locales del colegio a nuestra manera y con nuestros recursos. Y me pareció que era cosa de todos. Luego si es cosa de todos, todos tendríamos que participar, e ir a los sitios, y comprar. Y como es cosa de todos, mejor que distribuirse tareas… ¡hacerlo todos juntos! Todos juntos a por unos sencillos muebles, todos juntos a por cajas, todos juntos a limpiar… todos juntos a lo que sea.

Pues bien. Esto que es un sueño, que se puede realizar sin duda alguna, tiene sus complicaciones. No todos tienen coche, evidentemente. Y aunque contemos sólo con los catequistas y los mayores (que ya no son alumnos del colegio básicamente, porque están en estudios superiores)… ¡es complicado!

Y qué más da. Pero me da rabia que algunos se fijen más en los problemas que en los sueños; que dejen de soñar y creer en los proyectos sencillos, que pongan dificultades porque esto y porque esto otro. Es evidente. Siempre hay dificultades, siempre las habrá.

Yo me quedo con los sueños.

Agosto 19, 2008 Publicado por mambre | fe, jóvenes, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios