Señor, ¿qué quieres de mí?
Excelente pregunta. Es una oración completa. Una buena pregunta para tener permanentemente en el corazón, para pegar a la vida, para llevar a donde quiera que vayas. Buena pregunta por dos cuestiones: porque empuja a la vida hacia lo mejor, y porque es un diálogo continuo con Dios. Y además, vale para cualquier cosa que suceda, para cualquier acontecimiento en el que se mueven las personas, para cualquier situación o diálogo, para cualquier instante en el que la libertad de la persona se quiere hacer responsablemente personal y religiosa.
Señor, ¿qué quieres? Y “qué quieres” no es qué te apetece, sino qué te parece más amable. Señor, ¿qué amas tú? Porque lo que no quiero, aquello que no amo, aquello que no deseo, es que tú dejes de amarme. No quiero alejarme de tu amor. Es más, Señor, te pregunto qué quieres porque lo que deseo sinceramente es ser testigo de tu amor en el mundo, que amando las personas pregunten y eso por qué lo haces, y eso quién te lo ha dicho.
Es más, Señor, estoy convencido de que tu amor da una fuerza especial a mi vida. Es más, Señor, tu amor empuja, impulsa, enciende, dilata, desarrolla.
Hace unos años ya que comprendí que el lugar donde no había amor tampoco era un buen lugar para que viva cualquier persona. Porque una persona sin amor no puede vivir. Los niños pequeños lo saben, los mayores muchas veces sufren por eso. Los adultos, y más los matrimonios, son testigos de que algo que merece la pena es algo perpetuado a base de amor, de entrega y generosidad, de vida común. Y sinceramente vivimos gracias a ese amor.
Quizá lo menos comprendido sea que una persona que el amor no tiene por qué salir del corazón de los demás hacia mí, que no tengo por qué ser un “receptor” meramente, pasivo y deseante. Quizá lo más maravilloso es que tengo la oportunidad, del modo como he sido creado y como he nacido, de colocar en medio del mundo un amor más grande que cualquier otro soñado, un gesto de amor lo suficientemente significativo como para cambiar el mundo, un detalle amoroso que rasgue el mundo de tal manera que el niño herido sea capaz de sonreir y el que sonríe siempre sin motivo tenga una nueva esperanza por lo que seguir siendo así.
La pregunta es fácil: ¿Esto es difícil? Pues… tú mismo. ¡Atrévete! Pero si empiezas, hazlo de corazón y con la verdad por delante. Algo sencillo es dejarse llevar por el Espíritu, hacer nacer en nosotros un diálogo intenso y sincero con Dios. Él fue el primero que, antes de recibir amor, amó hasta el extremo. Señor, ¿qué quieres de mí?

estoy comvencido que dios no quiere nada de nosotros ya que por ende somos hijos suyos y nos da el libre albedrio para escoger lo que queremos ,creo mas bien que deberia ser que espera DIOS padre de los hijos o acaso es erroneo pensar que EL NO LO HA DADO TODO por tal, motivo debemos retribuirle de la misma manera.
Hola!!Padre…José Fernando, mi pregunta es para usted ¿VALE LA PENA SER SACERDOTE ES ESTE TIEMPO? SI USTED VOLVERIA A NACER VOLVERIA A SER SACERDOTE o religioso? por favor le ruego q me responda por favor es que ya hace varios años tengo esa enquietud de que el Señor quiere de mi qu sea sacerdote y yo digo que ya es hora de dar sentido a mi vida y al año hago el propedeutico en un seminario pero ahora tengo mucho inseguridad tengo miedo que hago le pido que interseda a mi persona en sus oraciones para decir si al llamdo de Dios
Un saludo. Siento la tardanza, pero estos días son muy especiales.
Te respondo, con la claridad que puedo.
No puedo repetir. Eso lo tengo claro. Sólo dispongo de una vida y doy testimonio de ella. Quiero lo mejor, busco lo mejor, deseo lo mejor, y en función de eso escucho, miro, atiendo, decido. Pero no lo hago solo. Cristiano desde pequeño, educado desde la infancia por mis padres, llegó un momento en el que supe que podía DECIDIR POR MÍ MISMO. Y lo hice. Giré mi vida, tornó su rumbo. Y poco tiempo después me di también cuenta de que esto era sólo una burbuja adolescente y juvenil. No tenía por qué afrontar mi vida solo. De hecho valoraba que esto era uno de los grandes males de nuestro mundo, que las personas se encerraban, se preocupaban sólo de lo suyo, se aislaban, se escondían, se tenían incluso miedo unos de otros. Comencé entonces a dar pasos en otra dirección. Decidí ELEGIR PREGUNTANDOLE A DIOS. Y miré a mi alrededor. Me di cuenta de que faltaban jóvenes que hablasen de otras cosas, que se centrasen en lo importante. Pregunté a Dios qué quería de mí, en qué lugar sería más feliz y podría amar más y mejor… y recibí respuesta. Se encendió en mi corazón el deseo de ser escolapio y vi en ello el mejor modo de servir a Dios, de ser visto, de acercarme a la gente, de dar testimonio, de abrir caminos, de romper barreras, de ser feliz. Así fue todo.
Y respondo a tu pregunta. Si volviese a nacer… volvería a preguntar a Dios con valentía y confianza. Si algo me gustaría cambiar, sería más fe, más fuerza, más libertad, más… AUNQUE, sinceramente, creo que estoy a tiempo y en camino. Voy poco a poco, pero sé que voy avanzando.
Insisto. A mí me ha hecho feliz. Creo que a muchos jóvenes que vagan de un sitio a otro les haría felices. Y también sé que hay felicidad en torno a mí. Con fe se es capaz de DEMASIADAS cosas. Yo no imaginaba que llegaría a donde estoy. Y doy gracias por encarnar el Evangelio día a día.
estoy indeciso,padre! no encuentro una razon suficiente para dirigir mis acciones estudio una carreara en una universidad donde constantemente hacen Huelga, seria zapaz de dirigir una masa y colmar todo esto pero me debilito al saber que me puede pasar algo y sea mis padres y mis hermanos los que sufran. Mi mente esta ucupada y sin rumbo ocupada porque una vez me enamoré y como nunca me gustó perder y la sigo queriendo cuando, cuando una persona no tiene razon y para no enfadardarla soy yo el que pide perdon hay personas que quieren estar conmigo y darme su amor pero yo no los acepto se que puedo dañarlas y es lo que menos quiero ¡padre! que paso mi mente quiero que sea como antes ,las cosas bien definidas ,claras y tener motivos para ser feliz.Se que lo espiritual es mas importante que lo material pero mi parte envidiosa quiere a costa de todo poseer mas material.!quiero! paz!! y yo hare el resto. Dame un motivo suficientemente fuerte para soportarlo todo y ser feliz yo, los que me rodeen y las personas a quienes pueda ayudar.