Preguntarse a sí mismo

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¿Lo esperabas?

No me entretengo. Pero hoy he tenido un encuentro de esos que son inesperados y maravillosos al mismo tiempo. Viajamos a una ciudad distinta a la mía, una ciudad turística a más de 100 kilómetros. En la ciudad, hermosa toda ella y llena de calles y lugares por los que pasear… justo a la puerta de uno de estos edifiicos… el encuentro inesperado.

Si cuando salgo de casa por la mañana me dicen que va a suceder, no me lo creo. Pero todo es posible. Son de estos encuentros que realmente hacen pensar en lo inesperado, en los sueños que son realizables y que se dejan de lado porque parecen difíciles.

No es un sueño. Es real. Y me alegro de que haya sucedido de esta manera.

Un fuerte saludo.

Diciembre 27, 2007 Publicado por mambre | Adviento, Inesperado, Reconocer, acción, don, escucha, esperanza, fe, mañana, misterio, palabra, persona, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Estadísticas?

Desde mi época de estudiante universitario, desde el primer curso de la universidad, tengo en la cabeza que las estadísticas matematizan la realidad. Fue una expresión acertada que leí en un libro de Filosofía, de Hanna Arent. Hoy, años después de aquello, comprendo lo que dicen y el peligro de creerse todo al pie de la letra. Pero sí es cierto que ayudan a manifestar y mostrar tendencias. Lo que más me sorprende de todos modos es el índice de participación de la gente. Es para pensar, seriamente, quiénes son quienes participan realmente en este tipo de estudios.

Hoy, años después, insisto, me parece que es una gran herramienta de pensamiento y de estudio de la realidad. No absoluto, pero sí relativo. Relativo a la participación.

Diciembre 23, 2007 Publicado por mambre | Parecer, Trabajo, estudio, felicidad, justicia, jóvenes, misterio, persona, reflexiones, reflexión, sociedad, vida | | Aún no hay comentarios

¿Si me toca la lotería?

Pues no sé qué haría. Hay tantas posibilidades para quienes tienen dinero… que se me va la cabeza pensando en cosas.

Lo que tengo claro es que no dejaría de trabajar, que no abandonaría, a pesar de los cansancios o posibles dificultades, lo que hago. Y tampoco me gustaría dejar de ser quién soy, no quisiera creer que con más dinero podría “llegar a ser” con más facilidad, como si quienes tienen dinero no pudieran. Tengo dos grandes “suertes”: haber descubierto mi vocación (escuela, escolapio, religioso y sacerdote) y saber que tengo que llegar a ser quien digo que soy (profesor, maestro, religioso y sacerdote) por mí mismo y con la ayuda de Dios, pero no del dinero, o del poder, o del prestigio… Quien soy y quien estoy llamado a ser en plenitud… está lejos de esos ídolos.

No dejaría, lo tengo claro, mi vocación.

 

Diciembre 23, 2007 Publicado por mambre | Esfuerzo, Espíritu, Lotería, Navidad, Ser, Trabajo, acción, amor, escolapio, espiritualidad, fe, jóvenes, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , , | 9 comentarios

¿Quién me ha dado “mi don”?

Lo primero es ser agradecido. Venga de donde venga, por lo menos agradecer. Una experiencia personal, que durante un tiempo ha sido importante para mí, ha sido verme con capacidades personales que no he conquistado a base de esfuerzo. No me refiero a cuestiones extraordinarias, sino a poder hablar, a poder escuchar a los demás, a poder sonreír y reírme, a poder expresar ideas y sentimientos, lo cual significa a su vez que tengo capacidad para pensar y sentir… y un largo etcétera.

¿De dónde vienen? ¿Por qué yo? ¿Por qué soy así?

Lo primero agradecer. Lo segundo averiguar a quién tengo que darle las gracias. De lo contrario sería algo difuso, como arrojado al abismo de lo inmenso y casi imposible de ser recibido, como una ráfaga indiscriminada.

Lo mejor de poder agradecer es tener un rostro que recibe la acción de gracias, más allá del merecimiento, por la sinceridad de la entrega.

Cuando se trata de un regalo esto es precioso. Cuando el regalo es la vida se trata de algo casi exigido en el mismo momento de nacer. Cuando es además una vida llena, no vacía, sino repleta de sentido, de ternura, de ser… ¿cómo no buscar?

Tengo la suerte de haber recibido, junto a mi vida, el mensaje de aquel que me la dio. Por medio de mi familia, de acontecimientos de la existencia, del lugar donde he nacido y de las personas que me han hecho crecer he comprendido que es de Dios. No sólo mi vida, sino todo lo que ella contiene. Se llama Providencia, se llama Padre, se llama Hijo, se llama Espíritu. Puedo llamarle, tiene nombre identificable entre la multitud de seres que me rodean, y no sólo es Ser que me rodea sino que vive en mí, en la vida misma. Esto me hizo comprender que el regalo que Dios me ha dado no es un regalo diferente a Él, no es algo que Él haya salido a comprar o a buscar… sino que quiso regalarse y lo hizo. Él se diferencia del resto en esto, en que puede darse. ¿O no? ¿También puedo regalarme?

Diciembre 19, 2007 Publicado por mambre | Donación, Regalo, Ser, cotidiano, don, escolapio, felicidad, misterio, persona, personal, preguntas, reflexión, sociedad, vida, vocación | | Aún no hay comentarios

¿Merece la pena tanto esfuerzo?

Me pregunto… y nos preguntamos. ¿Merece la pena realmente tanto esfuerzo? Es más, ¿merece la pena esforzarse por las cosas? Hay quienes piensan que no es cierto, que esforzarse no tiene sentido pudiendo conseguir las cosas fácilmente.

Lo que yo quiero no está a cualquier alcance. Lo que quiero de verdad requiere esfuerzo, por mi parte, y probablemente también del esfuerzo de los demás. Pero merece la pena.

Ahora que lo pienso. Esta expresión es una porquería. No vale para nada. ¿Merece la pena? ¡Cuando me estoy esforzando también disfruto! Pienso que llegará el momento en que esté terminado y vea el final. Creo que lo que hago y vivo y soy se engrandece con mi esfuerzo. No es que merezca la pena o no, sino que cuando trabajo por algo… ¡ya estoy siendo feliz!

Cuando me esfuezo también soy feliz. Unos días más, otros días menos. Porque no siempre todo sale bien ni es perfecto, pero también soy feliz de esta manera.

En cristiano esto se llama sacrificio y entrega. Y hace feliz. Mi trabajo me encanta, también en sus cosas no tan buenas o en los días que parecen más cargados. No es que me encante sin más, sino que me da vida. Me esfuerzo porque quiero (porque quiero de querer, porque me sale en gana, pero también por amor, porque quiero de verdad cuanto hago y para quienes lo hago). Sí, lo hago porque quiero.

Hoy pensaba, hablando con una amiga, en las vidas de aquellos que les ha tocado la lotería. Lo primero que se piensa es que dejan de trabajar. ¡Pues me harían infeliz si me dejasen sin trabajar! ¡Adoro mi trabajo! ¡Creo que es uno de los regalos más grandes que Dios me ha dado! Si me lo quitan… no me ha tocado la lotería, sino que me ha caído una enfermedad. Doy gracias a Dios por mi trabajo de educador, por mi vida de educador, por la posibilidad de esforzarme, sacrificarme y entregarme por construir un mundo más justo y mejor. Sí, doy gracias.

Diciembre 18, 2007 Publicado por mambre | Esfuerzo, Sacrificio, Sentimiento, Trabajo, acción, amor, don, educación, escolapio, fe, felicidad, jóvenes, palabra, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, sociedad, vida, vocación | , , , | 2 comentarios

¿Empezar a terminar?

Llega el final de una evaluación. Toca empezar a terminar, aunque sea contradictorio. A mí en parte se me hace incluso duro en algunos casos. Las fuerzas no son las mismas que al inicio, ni tampoco las ideas fluyen con igual facilidad. Los proyectos pueden ser evaluados en función de la realidad y de los resultados obtenidos.

Creo que la vida ofrece momentos de estos, temporales, porque son imprescindibles para la vida humana. Sin estos momentos “límites” (de alguna manera) no conoceríamos igual ni cuanto nos concierne, ni tampoco a nosotros mismos. En la ingenuidad del inicio o en los esfuerzos del medio… todo queda diluido. Pero todo final es necesario.

Entre otras cosas, el final me recuerda que hay algo que nunca muere: el amor. Se perpetúa y no es tan fácilmente evaluable aunque sus frutos sean visibles y perduren. El amor, siempre dura, es eterno, a diferencia de otras muchas cosas importantes que van llenando nuestra existencia. El amor tiene otra pasta. Empieza para no terminar, es curioso.

Piénsalo. Verás cómo es diferente, si es sincero.

Diciembre 17, 2007 Publicado por mambre | Apariencia, amor, espiritualidad, jóvenes, mañana, persona, personal, preguntas, profundidad, reflexiones, reflexión, tiempo, vida, vocación | | Aún no hay comentarios

¿Mirar adecuadamente?

¡Qué difícil! Lanzar la mirada al mundo no es sólo recibir información. También es darla; darse a conocer con la mirada. Aprendí durante una época de mi vida que esto era fundamental. No da igual cómo mires a las personas, o en qué te fijes, o en qué claves tu mirada. Existen aquellas personas que, dominadas por la trasparencia, contemplan mundos interiores más allá del suyo, adentran corazones con espíritu de finura y discernimiento, se internan en caminos y habitaciones íntimas que nunca antes fueron pisadas por miradas ajenas.

Mirar es fundamental. De cómo se mire el mundo dependen muchas cosas, depende la vida personal y la vida social de alguien. Mirar el mundo supone también cambiarlo, de alguna manera, de raíz, desde su punto de partida.

Mirar es recibir. Si miras violencia, se recibe violencia. Si se mira amor, se recibe amor. Deberíamos tener más cuidado con nuestra mirada.

Hoy recomiendo una parte pequeña de un libro. Pero espero que alguien encuentre el texto al que me refiero. Como hemos de aprender, y los grandes maestros se han dado cuenta de esto, San Juan de la Cruz nos propone una forma de hacerlo: para aprender a ver, lo primero que se ha de hacer es cerrar los ojos, dejar de estar atentos a tantos y tantos detalles en los que la existencia se pierde; después de aprender a cerrar los ojos, de sujetar la mirada, y sólo después de esto, la persona puede empezar a mirar el mundo con ojos de Otro, con los ojos de Dios, desde el corazón de la fe.

Diciembre 14, 2007 Publicado por mambre | Apariencia, Espíritu, Revelar, Ser, don, escolapio, espiritualidad, fe, mirada, palabra, profundidad, reflexiones, reflexión, vida, vocación | | Aún no hay comentarios

¿Vidas entusiasmadas?

Nada hay más hermoso que sentirse vivido. Una poesía me lo recuerda. Una llamada me hace presente, interiormente, que hay otro ser por quien vivo el mundo, por quien miro con sus ojos, por quien recuerdo lo que conozco y adelanto lo que no ha sucedido, por quien confío y espero y siento.

Los niños, los pequeños, lo viven con sus padres, de su mano. Siempre cerca, siempre próximos. Sin perderse. El miedo a alejarse les hace palidecer. El miedo a la distancia interrumpe su libertad, porque es más importante el amor; mejor dicho, son incapaces de sentirse libre sin el amor recibido.

Vidas entusiasmadas, sí. Llenas de Dios.

Diciembre 14, 2007 Publicado por mambre | Ser, Unión, camino, cotidiano, fe, felicidad, jóvenes, misterio, palabra, persona, personal, pobreza, profundidad, vida, vocación | | Aún no hay comentarios