¿Mis amigos me dan problemas?
La verdad es que ando ocupado. Lo llevo diciendo estos días porque es verdad. Y mi amigos no paran de llamarme e interesarse por mí, casi a todas horas si me descuido está sonando el teléfono. Tanto que he tenido que aparcarlo y silenciarlo para continuar un ritmo normal de trabajo y reflexión. Es lo que toca, no lo que deseo ni más me gusta. Los exámenes son un jaleo, los principios de curso igualmente eXtresantes. Menos mal que comenzamos con fuerzas, que si me pilla de caída del año soy incapaz de soportarlo.
Lo que me pregunto entonces es si mis amigos me dan problemas, si son para mí un incordio. Estos días lo son, no os quepa duda. No puedo decírselo muy claramente porque les ofendería demasiado, pero son bastante molestos para mí, que quisiera verme con tranquilidad y metido de lleno en otros fregados distintos de los habituales. Necesito espacio.
Quizá suene muy egoísta. Pero es verdad. Por eso me hago esta pregunta. Y me respondo que sí. De hecho, la amistad supone complicarse felizmente la vida. Complicarse al verse implicado en nuevas relaciones. Ya no soy yo quien tiene que cargar consigo mismo simplemente, sino que somos varios los que tenemos que cargar con las vidas de varios, aun siendo esto último altamente personal (que no individual, o -ista).
No quiero decir que los amigos estén puestos en el mundo para fastidiar. Que no es eso. Pero tampoco son mis amigos por “hacerme la vida más fácil”, por “servirme en todo momento”, por “estar a mi disposición”. Mis amigos son mis amigos porque me une a ellos algo especial, que no he descubierto en otras personas; lo cual es distinto de son “mis” amigos en sentido positivo. Me parece brillante poder hablar de la amistad como una relación de reciprocidad y de gratuidad. Con esto quiero decir que es algo de dos, al menos, que dan y reciben mutuamente; pero dan y reciben mutuamente sin esperar recibir mutuamente, por eso es gratuita e incondicional, sin estar dependiendo de lo que pueden hacer por mí. Creo que es la base de la amistad, y de otro tipo de relaciones, pero hoy son mis amigos los que me dan problemas.
Entre mi entorno compruebo cómo las relaciones de amistad son complicadas para los jóvenes. La gente “con la que se van” y forman pandillas, también son las personas que les van a “iniciar” en ciertas experiencias, con las que van a aprender cómo funciona el mundo, cómo es la sociedad en la que viven. Sí, creo que es un asunto delicado. Las “amistades” en sentido genérico abren posibilidades y cierran posibilidades. No son buenas, a mi entender, las relaciones de amistad que simplemente abren posibilidades, inconscientemente. Proteger a las personas es muchas veces cerrar posibilidades en el más puro sentido de la palabra, evitar que se “puedan” dar ciertas experiencias o causar ciertos accidentes, que se pueda alcanzar una meta poco humana. Abrir por abrir, tampoco es bueno.
A medida que escribo reconozco que también hay confusión en este tema de amistades y amigos. Nos vemos obligados a decir, en lenguaje coloquial, “amigos de verdad” porque también aprendemos que hay amigos de mentira. Creo que una forma de distinguirlos es porque los amigos de verdad “me dan problemas”, en el sentido en el que he hablado, me complican la vida con su propia vida y seguimos juntos. No me refiero a que me meten en líos, sino a que me doy cuenta de que ni ellos son maravillosos ni yo lo soy tanto como ellos dicen de mí.
Soy afortunado con mis amigos y sus problemas. Me llaman porque me aprecian, y me molestan porque siguen ahí aun cuando yo necesite estar solo. En el fondo, hoy no me han causado problema alguno. De verdad.
Otro día, más preguntas sobre la amistad, que hay muchas.

¿Te conozco?
Es una pregunta muy importante, y que nunca me han hecho. Pero al leerla en tu blog he pensado.. qué buena pregunta.
¿Qué es conocer? Conocer es según la Real Academia: http://buscon.rae.es/draeI/
Y la cuarta acepción: Tener trato y comunicación con alguien.
Me parece incompleta.
Para mi conocer a una persona, a parte de saber de su existencia es indagar en lo que es, saber qué guarda dentro de si, saber de él lo que me quiere ofrecer.
Te conoce la gente con la que compartes algo, aunque conozcan sólo la parte de ti que compartes. Te conoce la gente a la que te abres, a la que te das.
Conocer no es sólo saber el nombre de alguien, y tratar con él en plan: hola y adiós.
Sí, sabes cómo se llama.. Pero ¿sabes quién es?, ¿le conoces?
¿Me conozco? .. Supongo que a medida que vas caminando lo vas descubriendo y te vas conociendo más. Es una pregunta que se responde a lo largo de la vida.
Hmm…voy a linkearte, quiero volver a visitarte